Qué hacer en Stavanger en dos días

Qué hacer en Stavanger en 2 días
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***VIAJE EN COLABORACIÓN CON LA OFICINA DE TURISMO DE NORUEGA***

¡Hola, viajer@s!

Hoy os traigo el siguiente capítulo de nuestro roadtrip por la zona de los fiordos en Noruega y quiero contaros qué podéis hacer en Stavanger en dos días, que es el tiempo que le dedicamos nosotros a la ciudad, aunque, como veréis, nos pareció bastante insuficiente, así que si podéis dedicarle algún día más a esta interesante ciudad, os lo recomiendo totalmente.

Muchos recordaréis que las anteriores paradas de nuestro roadtrip habían sido Bergen y el festival de metal Karmoygeddon, así que en esta ocasión, seguimos conduciendo hacía el sur desde Kopervik (ciudad donde se celebra el festival, en la isla de Karmoy) hasta Stavanger; solo son 75 km de distancia, pero hay unas 2-3 horas de conducción (más paradas) debido a los límites de velocidad estrictos, al tipo de carreteras y al hecho de que algunos de los tramos se realizan en ferry.


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Qué ver en ruta

Poblado vikingo de Avaldsnes

Si venís del norte, por ejemplo de Bergen, de Haugesund o, como nosotros, del festival Karmoygeddon, la primera parada que os recomiendo sin duda es el poblado vikingo de Avaldsnes.

Caminito a Avaldsnes

Caminito a Avaldsnes

Se trata de la excursión definitiva para los amantes de la cultura vikinga: Avaldsnes, a nivel histórico, se considera ni más ni menos que la primera capital de Noruega, ya que es la ubicación del primer trono del rey Harald I de Noruega, también conocido como Harald Cabellera Hermosa, que reinó desde el año 870 al año 930 d.C y que fue el primer rey en unir todos los pueblos de Noruega bajo una misma corona. Bien, pues en este lugar que tiene un significado histórico tan especial, se ha construido una recreación de un poblado vikingo con los edificios tradicionales de la época, utilizando los materiales y los utensilios que hubiesen utilizado los vikingos del S. IX, todo ello con un gran rigor histórico y arqueológico, basándose en los descubrimientos que se han ido llevando a cabo en las excavaciones arqueológicas noruegas de las últimas décadas.

Solo el paseíto hasta el poblado ya vale la pena...

Solo el paseíto hasta el poblado ya vale la pena…

Para llegar al poblado vikingo debéis aparcar en el parking del Centro de Interpretación de Nordvegen, junto a la Iglesia de San Olav, en Avaldsnes. En el Centro de Interpretación, que es subterráneo y está perfectamente integrado en la naturaleza, encontraréis una interesante exposición con una gran cantidad de datos sobre la vida de los vikingos y también una excelente tienda de souvenirs con bonita artesanía vikinga; vale la pena echar un vistazo. Por su parte, la Iglesia de San Olav también resulta atractiva, ya que está envuelta en una leyenda de lo más interesante: la iglesia de San Olav se construyó junto a un enorme menhir de 7 metros de altura de la época vikinga que con los siglos se ha ido inclinando hasta casi tocar la pared lateral de la iglesia. La leyenda cuenta que cuando la punta del menhir llegue a tocar la iglesia, el cristianismo desaparecerá y los dioses vikingos regresarán. Yo no digo ná, pero solo le quedan 9 centímetros…

Una especie de agujero hobbit que encontramos de camino al poblado

Una especie de agujero hobbit que encontramos de camino al poblado

Una vez hayáis visitado estos dos lugares, seguid el camino a lo largo de la costa que indica “Viking Farm”. Se trata de un paseo precioso de unos 10 minutos junto a prados verdes con ovejas, con pequeñas calas de piedras que te vas encontrando, y a lo largo del cual habrá que atravesar un par de puentes para ir saltando de isla en isla, y también habrá que atravesar un frondoso bosque, hasta llegar al poblado vikingo de Avaldsnes, que se encuentra en la pequeña isla de Bukkoy.

Yes, please!

Yes, please!

Solo este pequeño paseo ya merece la pena, ya que es una zona encantadora de naturaleza salvaje que transmite muchísima paz.

El bosque que hay que atravesar y Félix en plan Abbath XD

El bosque que hay que atravesar y Félix en plan Abbath XD

El poblado vikingo en sí, que se encuentra en un pequeño montículo junto al mar, está formado por diferentes construcciones tradicionales:

  • la “longhouse”: se trata de una construcción alargada de 25 metros de longitud cuyo modelo original dataría del año 950 d.C.; consta de tres naves diferentes y está construida en madera de roble y de pino. Los muros laterales curvos formados por tablones de madera son una característica típica de la época vikinga, y dan a la construcción el aspecto de un barco puesto del revés. La habitación de mayor tamaño tiene una chimenea en el centro, y las plataformas de madera que rodean la estancia sirven como bancos durante el día y como camas durante la noche. Las paredes interiores están cubiertas de pieles de animales para conservar el calor y evitar que entren corrientes de aire. Este tipo de construcción servía de hogar a familias de gran tamaño, incluidos padres, hijos, abuelos y los sirvientes de la familia.
La longhouse en todo su esplendor

La longhouse en todo su esplendor

  • las “pithouses”: eran construcciones comunes en la época vikinga, tanto en Noruega como en Islandia. Se construían medio metro por debajo del nivel del suelo: esto mantiene la temperatura de la estancia fresca durante el verano y cálida durante el invierno. Se utilizaban como lugares de trabajo para diferentes tareas, normalmente relacionadas con el ámbito textil. Una de las casas cuenta con un horno de piedra: aquí se puede ahumar la carne y el pescado y se pueden colgar las hierbas aromáticas para que se sequen.
Una round house, una pit house y la longhouse, todo tras la valla

Una round house, una pit house y la longhouse, todo tras la valla

  • la “round-house”: construcción curiosa, ya que el sistema de soporte de carga es cuadrado, pero el techo es redondo; esto supuso ciertos problemas a la hora de llevar a cabo la reconstrucción que podemos ver en Avaldsnes, pero finalmente se descubrió la forma de llevarlo a cabo gracias al estudio de las iglesias de madera tradicionales noruegas o stavechurches, cuya construcción proporcionó la clave para solucionar el problema. Los materiales de construcción de nuevo son el roble y el pino, cuenta con una chimenea en el centro y con una abertura en el techo para dejar salir el humo. No se conoce con certeza cuál era la función de este tipo de construcciones, pero se cree que pueden ser lugares de culto, por lo que serían el eslabón perdido entre los templos y las iglesias de madera o stavechurches.
Round house y pit house en el poblado

Round house y pit house en el poblado

  • la “boat-house”: se trata de una construcción de 32 metros de largo y 15 metros de anchura en la parte más amplia. De nuevo, los muros curvos hechos de tablones de madera y el techo acabado en una arista recuerdan al casco invertido de un barco. Se sabe que se utilizaban como salas de banquetes, ya que el rey Hakon Hakonsen, quien ordeno construir la iglesia de San Olav de la que hemos hablado antes, fue coronado en una “boat-house” como esta.
La increíble boathouse, junto al mar y con un barquito vikingo al lado

La increíble boathouse, junto al mar y con un barquito vikingo al lado

La mayoría de estas construcciones están rodeadas por una valla de madera que impide poder explorarlas de cerca, a menos que vayáis en la época de verano, cuando el recinto está abierto como museo al aire libre y hay guías vestidos con trajes de la época que explican/representan cómo era la vida en la era vikinga; por desgracia, en la época en la que se celebra el Karmoygeddon, todavía está cerrado. Aun así, la “boat-house”, que está situada fuera del perímetro de la valla, justo junto a la orilla del mar, sí que se puede observar de cerca, y el resto de construcciones, aun desde detrás de la valla, son increíblemente interesantes e impactantes. Aunque sea desde la distancia, vale la pena el paseo y la visita.

La boat house, junto al mar: ¡la madera hasta desprende brillos dorados!

La boat house, junto al mar: ¡la madera hasta desprende brillos dorados!

Utstein Kloster

Las primeras referencias a este monasterio datan del S. IX y están relacionadas, de nuevo, con la guarnición del rey Harald Cabellera Hermosa, quien unificó Noruega bajo un mismo trono. La construcción del monasterio en sí empezó, sin embargo, alrededor del año 1260, aunque algunas partes son más antiguas y datan de la época de la granja real del rey Harald I.



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Los monjes agustinos llevaban una vida sobria y piadosa en este monasterio: la disciplina era estricta, e incluía oraciones de manera regular, lecturas de las escrituras y diferentes servicios. Se cree que el monasterio albergaba a 12 monjes, más un número importante de sirvientes que se encargaban de la granja, de los trabajos de construcción y de la elaboración de la comida.

Utstein Kloster

Utstein Kloster

El monasterio se encuentra en un enclave idílico en una pequeña isla, disfruta de preciosas vistas al mar y está rodeado de verdes prados repletos de ovejas pastando.

 

Faro de Fjoloy

En la isla vecina, a solo 4 kilómetros del monasterio, encontramos el pequeño faro de Fjoloy. Vale la pena acercarse a disfrutar del paisaje y de las impresionantes vistas que ofrece este trocito de costa.

Preciosas vistas desde el faro de Fjoloy

Preciosas vistas desde el faro de Fjoloy

El faro, que se construyó en 1879, tiene un aspecto peculiar, ya que se encuentra encaramado a una columna a la orilla del mar, y su pequeño techo pintado de un color rojo brillante contrasta con el resto de la construcción, que es de un blanco puro.

La curiosa estructura del faro de Fjoloy

La curiosa estructura del faro de Fjoloy

Además, todo alrededor de la zona encontraremos también restos de una fortaleza militar de la II Guerra Mundial.

En Fjoloy parece que estés en el fin del mundo

En Fjoloy parece que estés en el fin del mundo

Como decía, desde aquí podréis disfrutar de unas maravillosas vistas y es un sitio ideal para hacer algo de trekking.

Camino de Fjoloy hasta llegar al faro

Camino de Fjoloy hasta llegar al faro

Sverd i Fjell

El monumento Sverd i Fjell, que, literalmente, significa “espadas en la montaña”, se encuentra a solo 6 kilómetros del centro de la ciudad de Stavanger, a unos 13 minutos en coche. Data del año 1983 y consta de tres espadas de bronce de 10 metros de altura, cada una con una empuñadura diferente, que están clavadas en la roca en una pequeña colina frente al fiordo. Es un monumento que teníamos muchísimas ganas de ver, ya que siempre nos ha parecido muy impresionante e interesante por sus raíces vikingas.

Sverd i Fjell: una pasada de monumento

Sverd i Fjell: una pasada de monumento

Este monumento conmemora la histórica batalla de Hafrsfjord del año 872, que ha sido tradicionalmente identificada como la confrontación decisiva en la cual Noruega occidental fue unificada por primera vez bajo un único monarca, el rey Harald Cabellera Hermosa, de quien ya hemos hablado. La espada más grande representa al rey Harald, mientras que las dos más pequeñas hacen referencia a los dos reyes que resultaron vencidos en la batalla. Este monumento se considera también un símbolo de paz, ya que las espadas están incrustadas en la roca sólida, de donde nunca se podrán sacar para volver a utilizarse.

Simplemente, me encanta este monumento

Simplemente, me encanta este monumento

Aquí os dejo un mapa del recorrido desde Kopervik hasta Stavanger con todas las paradas que he mencionado:

Qué ver en ruta hacia Stavanger

Qué ver en ruta hacia Stavanger

 

Qué hacer en Stavanger

Día 1

Después de toda esta conducción llegamos ya para la hora de comer a Stavanger; comimos en el centro y volvimos al hotel a descansar un poco porque después del festival la verdad es que estábamos bastante hechos polvo, así que empezamos a recorrer la ciudad en sí ya a partir de media tarde. Como comentaba al principio del post, se nos quedó el tiempo muy justo para visitarla, ya que solo estábamos dos noches en Stavanger y el día siguiente lo dedicábamos al completo a una actividad específica, así que solo tuvimos una tarde cortita del primer día para recorrer la ciudad.

Callejeando por Gamle Stavanger

Callejeando por Gamle Stavanger

Aun así, he de decir que Stavanger no es una ciudad que se me vaya a olvidar fácilmente: su animadísimo puerto, su aspecto sumamente cuidado y el encanto de pueblo pequeño que tiene el centro histórico hacen que te enamores de ella tan solo paseando por sus preciosas calles.

Precioso paseo por Gamle Stavanger

Precioso paseo por Gamle Stavanger

Recomiendo empezar por un agradable paseo por Gamle Stavanger, o Stavanger antiguo; se trata, obviamente, del casco antiguo y es un barrio realmente encantador y pintoresco. Hay casitas de madera blancas de finales del S. XVIII o principios del S.XIX cuidadas hasta el último detalle que bordean limpísimas calles empedradas, con maceteros, jardincitos y flores por doquier. Además, cuando nosotros fuimos no había apenas gente y toda la zona daba una sensación de paz y tranquilidad increíble.

El encanto de Gamle Stavanger

El encanto de Gamle Stavanger

Os aconsejo que dediquéis al menos una hora a callejear y empaparos de este ambiente tan mágico y auténtico que tiene Gamle Stavanger. Os aseguro que también os hincharéis a hacer fotos a esas callejuelas tan preciosistas, donde lo normal (una simple calle) se convierte en algo fuera de lo normal.

Una de las callejuelas de Gamle Stavanger

Una de las callejuelas de Gamle Stavanger

Una vez hayáis terminado de desfrutar de Gamle Stavanger, tenéis que bajar a la zona del puerto que, en contraste con la paz y la tranquilidad de este barrio, tiene muchísimo ambiente. En la orilla del puerto en la que se encuentra Gamle Stavanger encontraréis la Oficina de Turismo (Strandkaien 61), por si necesitáis pasar para solicitar información o reservar algún tour.

El animado puerto de Stavanger

El animado puerto de Stavanger

En la otra orilla del puerto es donde encontraréis la mayor parte de los bares y restaurantes, siempre llenos de gente y con el aspecto tradicional noruego: vendría a ser un pequeño Bryggen de Bergen en pleno Stavanger. Por su parte, en la zona trasera del puerto, entre las dos orillas que he mencionado, es donde encontraréis la catedral de Stavanger, que data del año 1125 aproximadamente. Se trata de un robusto e impactante edificio de piedra, detrás del cual encontraréis un bonito parque con un gran lago donde abundan los cisnes. Vale la pena dar un tranquilo paseo por toda esta zona.

La catedral de Stavanger

La catedral de Stavanger

¡Quiero este póster que había en el Inside para mi casa! 😍

¡Quiero este cuadro que había en el Inside para mi casa! 😍

 

Cuando empiece a entrar el hambre, os recomiendo que os dirijáis al lado del puerto de los restaurantes que he mencionado (la orilla opuesta a Gamle Stavanger) y elijáis uno que os guste. Aviso de que no es una ciudad nada barata para comer o cenar. Una buena opción podría ser, al igual que en Bergen, la hamburguesería/cervecería/garito de rock Inside. Sí, el Inside, del que ya hablé en el post de Bergen, también existe en Stavanger bajo el mismo concepto, y puede ser un buen sitio para cenar o comer si os gustan las hamburguesas y el metal 😎 Los precios son relativamente razonables y las hamburguesas están de auténtico vicio.

Una buena opción, aunque aviso de que no es un lugar barato en absoluto, es comer o cenar en el Fisketorget (Strandkaien 37) o mercado de pescado, ubicado en una posición privilegiada presidiendo el puerto de Stavanger.

En el Fisketorget dispuestos a pegarnos una buena cena

En el Fisketorget dispuestos a pegarnos una buena cena

El ambiente es encantador, el servicio inmejorable, las vistas son top y la comida es realmente increíble. Además, para poner la guinda a una cena estupenda, tomamos el que a día de hoy consideramos el mejor postre que hemos probado en nuestra vida: era una tarrina con mascarpone, fruta de la pasión, crujiente de chocolate blanco y hasta unas flores comestibles. ¡Increíble! Nos dejó muy locos, en serio.

El mejor postre del mundo en Fisketorget Stavanger

El mejor postre del mundo en Fisketorget Stavanger

Si os gusta la cerveza, después de cenar (o antes si os apetece más) os recomiendo encarecidamente que hagáis una parada en la cervecería Cardinal (Skagen 21).

La cervecería Cardinal, cerca del puerto de Stavanger

La cervecería Cardinal, cerca del puerto de Stavanger

La selección de cervezas disponible es realmente apabullante: 22 en surtidor y unas 400-500 en botella, y la decoración interior es increíble, con mobiliario de madera maciza, sofás de cuero y material cervecero expuesto por todos lados. El personal es entendido en la materia y os puede aconsejar sin problemas, y nosotros cuando fuimos estábamos prácticamente solos (era bastante pronto), pero tiene pinta de animarse bastante de cara a la noche.

A Félix le dejaron hasta meterse dentro de la barra para la foto 😂

A Félix le dejaron hasta meterse dentro de la barra para la foto 😂

Día 2

Stavanger se encuentra en un emplazamiento privilegiado para explorar una de las maravillas de la naturaleza noruega: sus fiordos. Por eso, aunque teníamos tan poco tiempo para visitar la ciudad, decidimos invertir uno de los dos días que teníamos en un tour que combinaba dos de los puntos fuertes del viaje a Noruega: el crucero por Lysefjord, uno de los fiordos más bonitos del país, y el hiking a Preikestolen o la roca del púlpito.

El Lysefjord en toda su inmensidad

El Lysefjord en toda su inmensidad

Este tour combinado, que podéis reservar aquí con la empresa Rodne Fjord Cruise, empieza a las 10 de la mañana con el crucero, que sale desde el puerto de Stavanger; después, el propio crucero hace una parada para que todos los que vamos a hacer el hiking desembarquemos; a continuación, cogemos un bus específico que nos lleva al punto de inicio del hiking a Preikestolen, hacemos el hiking, volvemos a bajar y cogemos el bus de vuelta a las 17:20 que nos llevará a Tau. Hasta aquí es lo que incluye el precio del ticket del tour combinado: solamente faltará pagar aparte el precio del ferry que nos debe llevar de Tau a Stavanger de nuevo (el ticket se compra a bordo del ferry). Creo recordar que volvimos a Stavanger sobre las 19:30, sudados y asquerosos del hiking, así que había que volver al hotel y asearse y, para cuando estuvimos listos, solo nos dio tiempo a cenar y poco más. Así que, como veis, se trata de una actividad que te ocupa todo el día.

Preikestolen coronado 😍

Preikestolen coronado 😍

Aquí os he hecho solo un breve resumen de lo que incluye la actividad y de los horarios, pero no he entrado a profundizar más sobre los detalles porque hay tanto que contar que se merece un post aparte, así que permaneced atentos si os interesa, porque no tardará en llegar 😍

 

Otras actividades

Obviamente, con tan poco tiempo para ver la ciudad y los alrededores, se nos quedaron muchas cosas pendientes que teníamos ganas de ver o de hacer. Aquí os las dejo por si vais con más tiempo de nosotros y os diese tiempo a hacerlas:

Museo del Petróleo (Kjeringholmen 1A): Stavanger es, de hecho, una rica ciudad petrolera, y estoy segura de que la visita al Museo del Petróleo es una actividad realmente interesante. Si vais con tiempo suficiente, creo que podría ser una gran opción.

Museo de la conserva (Øvre Strandgate 88): Se trata de un pequeño museo en Gamle Stavanger que ilustra cuál es el proceso que se sigue desde que llega el pescado fresco hasta que sale enlatado para su distribución. La industria conservera fue el motor económico de la zona de Stavanger durante la primera mitad del siglo pasado y, aún a día de hoy tiene cierta relevancia. La maquinaria es totalmente funcional en la actualidad y ciertos días de la semana todavía se encienden los hornos para el proceso del ahumado. Junto al museo se encuentra la cabaña de los trabajadores, que también se puede visitar.

-Kjeragbolten: Es otro de los famosos hikings de Noruega, junto con los de Preikestolen y Trolltunga. El objetivo de este hiking es llegar a una enorme roca ovoidal situada entre dos paredes de roca con unos 2 metros de separación entre ellas. Se trata de una excursión de 10 km (5 de ida, 5 de vuelta), con tramos de ascenso bastante exigentes. Esta se tuvo que quedar para la próxima, y nos dolió mucho tener que eliminarla de la lista para este viaje por falta de tiempo 😢

 

Para terminar, una última puntualización sobre la ciudad: si vais en coche, os va a ser prácticamente imposible aparcar de manera gratuita en la calle. Nosotros intentamos buscar algún sitio, pero no tuvimos nada de suerte: todo era zona azul o bien zona para residentes, donde todos los coches tenían su tarjeta identificativa que les permitía aparcar allí. Así que nos tocó pasar por el aro y usar los parkings cubiertos de la ciudad (hay varios). Nosotros utilizamos principalmente el parking de St. Olav (St. Olavs Gate 6) y la verdad es que no nos resultó tan caro como esperábamos; no recuerdo los precios exactos, pero era “pagable”…

Aquí he preparado un vídeo para que veáis con vuestros propios ojos todo esto que os acabo de contar… ¡Espero que os guste!

 

Pues hasta aquí este post sobre qué hacer en Stavanger y qué ver en la ruta hasta llegar a la ciudad en coche desde el norte. Espero que os haya resultado útil y os recomiendo que estéis atent@s a los siguientes posts y vídeos para ver más información sobre el hiking a Preikestolen, ya que os contaré todo lo que debéis saber si queréis hacer esta excursión. ¿Tenéis pensado subir hasta Preikestolen? ¿Lo habéis hecho ya? ¿Habéis estado ya en Stavanger y añadiríais algo más a la lista de cosas que hay que hacer? ¡Contádmelo todo en los comentarios!

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