Preikestolen y crucero por Lysefjord, una excursión obligatoria en Stavanger

Preikestolen y crucero por Lysefjord
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***VIAJE EN COLABORACIÓN CON LA OFICINA DE TURISMO DE NORUEGA***

¡Hola, viajer@s!

Hoy vuelvo al ataque con un post que estoy segura de que va a servir a mucha gente, ya que yo misma estuve buscando información como loca sobre este tema antes del viaje, así que aquí aporto mi granito de arena para los futuros viajeros que piensan subir a Preikestolen, ya que de esto es de lo que va este post: de una excursión conjunta de un día en la que se recorre uno de los fiordos más bonitos de Noruega, el Lysefjord o “fiordo de la luz” y se combina esta actividad con la subida por libre a Preikestolen o la “roca del púlpito”. Lo que viene a ser un día completito, vamos.

Hace poco publiqué el post Qué hacer en Stavanger en dos días, donde explico que el primer día lo dedicamos a conducir hasta llegar a la ciudad y ver un montón de cosas chulas y de temática vikinga en ruta y a visitar la bonita ciudad de Stavanger por la tarde, con su precioso barrio de Gamle Stavanger y su animado puerto. A pesar de poderle dedicar tan poco tiempo a la ciudad, ya que estábamos solo dos noches, decidimos invertir uno de los dos días al completo en la excursión de la que os voy a hablar hoy, y os puedo decir ya que fue todo un acierto, ya que disfrutamos como niños de cada momento. ¡Vamos allá!



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Preparación

El hiking a Preikestolen no es muy exigente físicamente, pero sí que considero que hay que ir bien preparados para no encontrarnos en una situación desagradable. A continuación os dejo una lista de material básico para esta excursión:

  • ropa técnica de montaña – Nuestra equipación era la siguiente (para el mes de mayo): botas de montaña impermeables, pantalones impermeables, camiseta interior técnica transpirable, jersey de running, chaqueta ligera y comprimible de plumas, cortavientos impermeable, gorro de lana y guantes finos de running. En la mochila, además llevábamos una chaqueta polar fina y unos calcetines de recambio para cambiarlos una vez en la cima. La chaqueta de plumas nos la tuvimos que quitar poco después de empezar el ascenso por el calor corporal que empezamos a generar con el esfuerzo, pero es súper necesaria para cuando te paras a descansar en la cima e incluso para la bajada: por eso es importante que sea fina y comprimible, de este modo la podéis guardar en la mochila sin problemas cuando no la necesitéis, cosa que no podréis hacer con un monstruo de esos que abrigan mogollón y ocupan muchísimo.
  • mucha agua – no hay puntos para rellenar las botellas en el camino de ascenso, solo en la base de Preikestolen
  • comida para un día – lo mismo: a lo largo de la caminata no hay ningún sitio para comprar comida, aunque sí que lo hay en la base. Si no os queréis complicar con preparativos el día de antes, podéis hacer lo que nosotros: como íbamos con tantas prisas para visitar la ciudad y aprovechar el poco tiempo que teníamos en Stavanger, no pudimos pasar por ningún supermercado para comprar comida para la excursión del día siguiente a Preikestolen y Lysefjord, pero como vimos que prácticamente al lado de donde sale el crucero en el puerto de Stavanger había tanto un 7 Eleven como un Deli de Luca, decidimos ir con tiempo al día siguiente antes de embarcar en el crucero y comprar unos bocadillos y unas botellas de agua allí justo antes de partir. ¡Nos fue genial!
  • geles de glucosa, gominolas o barritas energéticas, chocolate, galletas o frutos secos para daros un chute de energía cuando lo necesitéis
  • crema solar

 

Tened en cuenta, sobre todo para el tema de la ropa, que nosotros fuimos a principios de mayo, aunque la verdad es que no hacía demasiado frío: ese día, para el ascenso, nos movimos entre los 5 y los 10 grados. Nos hizo muy buen tiempo, estaba bastante despejado a ratos, no hacía viento y no llovió ni hizo niebla para nada. Esto fue un factor bastante importante, sobre todo para el hiking, ya que el buen tiempo facilita bastante las cosas. Para ese ascenso, con unas condiciones de lluvia, viento o niebla, otro gallo hubiese cantado, así que tuvimos mucha suerte.

 

Horarios del tour

Nosotros el tour lo contratamos con la empresa Rodne Fjord Cruise. El precio es de 780 NOK (unos 82 euros) y podéis comprarlo online aquí. A continuación os especifico los horarios del tour, con sus diferentes paradas y actividades. Tened en cuenta que muchos de los horarios serán aproximados, obviamente, pero así os hacéis una idea de lo que os espera:

  • 10:00 – Embarcar en el barco del crucero en el puerto de Stavanger, en Skagenkaien
  • 12:10 – Bajar del crucero en Oanes las personas que vayan a hacer el hiking a Preikestolen (avisan por megafonía)
  • 12:15 – Salida del bus que nos lleva desde Oanes al Preikestolen Mountain Lodge (Preikestolhytta)
  • 12:40 – Llegada a Preikestolen Mountain Lodge (Preikestolhytta)
  • 12:45 – 13:00 – Inicio del ascenso a Preikestolen (por libre)
  • 14:45 – Llegada a Preikestolen
  • 15:15 – 15:30 – Inicio del descenso
  • 17:15 – Llegada a Preikestolen Mountain Lodge (Preikestolhytta)
  • 17:20 – Salida del bus que nos lleva del Preikestolen Mountain Lodge hasta Tau
  • 18:00 – Llegada a Tau
  • 18:15 – Salida del ferry de Tau a Stavanger
  • 19:00 – Llegada a Stavanger

En nuestro caso, al estar en mayo y al ir en un día entre semana, nuestra única opción para volver desde el Preikestolen Mountain Lodge era el bus de las 17:20 h. Si vais en fin de semana o en los meses de junio, julio, agosto y septiembre, dispondréis de más frecuencias de autobuses para volver y podréis pasar más tiempo en la roca, si así lo deseáis, aunque la verdad es que a nosotros no nos faltó tiempo para nada (aunque tampoco es que nos sobrase demasiado).



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Crucero por el Lysefjord

Como comentaba, el crucero sale a las 10 de la mañana del puerto de Stavanger, desde el muelle de los restaurantes, es decir, el opuesto a Gamle Stavanger y la oficina de turismo. Pasamos antes por el Deli de Luca a comprar bocadillos, botellas de agua y unos snacks, y embarcamos en el crucero.

Se tratan de barcos grandes, cómodos y bien acondicionados. La zona interior tiene calefacción y toda una serie de mesas alargadas con sofás junto a las ventanas para poder ver el paisaje desde dentro a lo largo de la navegación. También cuentan con una cafetería y con Wi-Fi gratuito, ideal para ir subiendo las fotos espectaculares que vas haciendo a las redes sociales y dar envidia a todo el mundo en tiempo real 😜

Cuánta paz, ¿verdad?

Cuánta paz, ¿verdad?

Pero lo chulo es ver los paisajes desde el exterior del barco, desde las amplias cubiertas. Desde ahí es desde donde se aprecia de verdad la majestuosidad de los fiordos: percibes el frío, notas el aire en la cara, distingues el olor a mar y puedes ver con tus estupefactos ojos toda la belleza que se despliega ante ti sin que haya un cristal en medio que te separe de ella.

Si compráis el ticket combinado de crucero más hiking a Preikestolen, tenéis aproximadamente dos horas para disfrutar del fiordo a bordo, tiempo más que suficiente. Durante estas dos horas, descubriréis paisajes alucinantes: majestuosas montañas que bordean el fiordo, muchas de ellas nevadas, pueblecitos encantadores perdidos en medio de la nada en los verdes valles, formaciones rocosas caprichosas, cientos de cascadas de todos los tamaños y, lo que más me fascinaba a mí: el fondo del fiordo, hacia el que avanzábamos, siempre envuelto en brumas. Me resultaba una visión muy misteriosa y fantasmagórica, realmente impresionante.

Vistas del fiordo que te dejan sin respiración

Vistas del fiordo que te dejan sin respiración

A medida que nos adentrábamos en el fiordo los paisajes se hacían más y más espectaculares. Por la megafonía del barco van dándote datos y contándote historias, y en los puntos más bonitos, hasta te ponen música ambiental. Hubo un momento en el que el capitán del barco encajó el crucero en una pequeña y estrecha bahía frente a unos acantilados espectaculares, de forma que quedamos totalmente rodeados por las montañas: fue bastante guay.

Hay otro momento en que el crucero se acerca a una enorme cascada que cae por la montaña y un miembro de la tripulación sale a cubierta con un cubo para recoger agua purísima de la cascada que después nos dan a probar a todos los que estamos a bordo: ¡fresquísima y buenísima!

Maravillosa cascada cuyas cristalinas aguas pudimos degustar a bordo

Maravillosa cascada cuyas cristalinas aguas pudimos degustar a bordo

También pasamos con el barco frente a un acantilado donde hay un agujero en forma de corazón en la montaña, y por megafonía nos relataron una entretenida historia al respecto que ahora mismo no recuerdo con detalle.

Y también llega un momento en el que vemos nuestro objetivo de ese día, la roca del púlpito o Preikestolen, desde abajo. Impresiona ver su silueta recortada contra el cielo y pensar: “Bueno, pues en unas horas estaré mirando al fiordo desde ahí arriba”. La verdad es que desde abajo se ve bastante alta y preocupa un poco el pensamiento de tener que subir hasta allí, pero, hey, ¡querer es poder!

¿Distinguís la característica silueta de Preikestolen desde abajo?

¿Distinguís la característica silueta de Preikestolen desde abajo?

En general, se trata de dos horas maravillosas de navegación, contemplando paisajes impresionantes y disfrutando de la naturaleza noruega.

Sin embargo, para disfrutar al 100% de la experiencia, tengo que volver a insistir en el tema de la ropa y la equipación que debemos llevar. Fuera, en la cubierta del barco, hace bastante frío; tened en cuenta que vamos navegando, así que si a las temperaturas bajas ya de por sí, le sumamos la humedad de estar en medio de un fiordo y la velocidad a la que va el crucero, la sensación térmica es bastante, bastante baja. Sin embargo, pocas horas después, vais a tener que hacer un hiking en el que os vais a acalorar y os va a sobrar todo. De ahí la importancia de llevar prendar técnicas y de ir jugando con diferentes capas que os podáis poner y quitar y guardar en la mochila.

 

Hiking a Preikestolen

Sobre las 12:10 horas se anunciará por megafonía que los que vamos a hacer el hiking a Preikestolen debemos desembarcar en la siguiente parada. El resto de personas, que han comprado el ticket solo para el crucero por el Lysefjord, seguirán a bordo y el crucero les devolverá al puerto de Stavanger.

Mapa y perfil del ascenso

Mapa y perfil del ascenso

Bajamos del crucero y nos encontramos en Oanes, donde nos espera un bus para llevarnos hasta el punto de partida del hiking. Llegamos al Preikestolen Mountain Lodge sobre las 12:40, y allí encontraremos servicios (no hay más en toda la ruta, así que aprovechad), cafetería, alojamiento y tienda de souvenirs.

Os recomiendo que estiréis y calentéis un poco tanto gemelos como cuádriceps, ya que vais a someterlos a una tensión importante de una manera muy brusca y, de esta forma, no se os cargarán tanto desde el principio.

Y entonces ha llegado el momento: cuando estéis list@s, hay que empezar con el ascenso, que es por libre y lo hacéis a vuestra marcha. Por favor, no os desaniméis con la primera cuesta del principio porque yo diría que esa es una de las partes más duras y en absoluto va a ser todo el camino así.

El lago glaciar del que podemos disfrutar durante el primer tramo del ascenso

El lago glaciar del que podemos disfrutar durante el primer tramo del ascenso

Analicemos un poco el hiking con números: vamos a tener que subir un desnivel de 334 metros a lo largo de una distancia de 3,8 kilómetros (y luego bajar, claro). En teoría se tarda unas dos horas por trayecto, unas 4 horas en total, aunque en realidad es menos, ya que nosotros, que no somos ningunos cracks, le recortamos aproximadamente una hora al total, es decir, lo hicimos en unas 3 horas.

Como os decía, la primera cuesta es bastante criminal, y más de un@ pensará: “Madre mía, como esto sea todo el rato así, igual me da un chungo”, pero no, de verdad: a lo largo de todo el camino se alternan las partes de subida con los llanos, así que no os preocupéis, que durante los llanos os podéis recuperar del esfuerzo de las subidas. Además, al ser un tour sin guía, podéis ir a vuestro ritmo y parar para recuperar la respiración cuando lo necesitéis. El camino está indicado con unas grandes “T” (de “trekking”) rojas pintadas en la roca, así que no hay pérdida, y también hay mucha gente haciendo la excursión así que solo hay que “seguir a la manada”.

Uno de los tramos de subida, con los escalones fabricados por los sherpas

Uno de los tramos de subida, con los escalones fabricados por los sherpas

Además, a excepción de la primera cuesta inicial matadora, el resto de tramos de subida no son cuestas, sino escalones. Sí, sí, como lo oís: tienen contratados a un equipo de sherpas de Nepal para construir a lo largo de todo el camino un sistema de escalones de piedra natural totalmente integrado en la naturaleza. Es precioso, práctico y cómodo, y no estropea el paisaje en absoluto; de hecho, a simple vista parecen escaleras naturales en la montaña. Cuando subimos nosotros estaban los sherpas trabajando en uno de los tramos y era curioso verlos con sus chalecos amarillos cantando a la vez que trabajaban.

Uno de los tramos llanos, para que veáis que no os engaño 😜

Uno de los tramos llanos, para que veáis que no os engaño 😜

Durante vuestro ascenso veréis a gente de todo tipo: parejas de todas las edades, hasta señores de 60 y 70 años, excursiones de niños con el colegio, familias enteras, gente con bebés, gente con perros y gente mejor y peor equipada. De hecho, vimos una chica con botas militares, una cazadora militar llena de parches y con los labios pintados de negro; a ver, que yo si me pongo también soy muy darks, pero ante todo soy práctica, y esa chica desde luego no iba bien equipada para la ocasión. Pero bueno, esto es una indicación más de que prácticamente todo el mundo puede hacerlo, así que no le tengáis miedo a este hiking… Mira quién habla, que yo iba bastante acojonada, ¡jajaja! Pero nada, era un miedo totalmente injustificado, de verdad: habrá momentos durillos, pero el ascenso es totalmente factible.

Yo, subiendo con motivación a tope

Yo, subiendo con motivación a tope

Es más, mirad si es factible que se puede hacer hasta con problemillas de lesiones. Os comento: yo estoy un poco fastidiada de las rodillas, por ejemplo, no puedo ni correr ni saltar, ya que los impactos acaban haciendo mella en la articulación y después estoy unos días con dolores, y este era uno de los motivos por los que iba con miedo. Este tipo de trekkings suelen ser fastidiosos para las rodillas, especialmente por la parte del descenso, ya que es cuando más impacto hay en las articulaciones; pues bien, empezando con las rodillas bien, sin dolor (eso sí… si empezáis una vez están ya doloridas las rodillas, no sabría qué deciros) y llevando unas rodilleras de esas baratillas del Decathlon para proteger las articulaciones, os aseguro que no tuve ningún problema, ni a la subida ni a la bajada 😊

Bien, pues después de 1,5 -2 horas de ascenso más o menos duro, pero completamente llevadero, llegamos a nuestro objetivo: ¡hemos subido a Preikestolen! ¡Síiiiiiii! ¡Lo hemos conseguido! ✌️

Al llegar, la sensación es indescriptible: la roca y las vistas son tan imponentes que te quedas realmente sin palabras. Lo que sí sentí es una sensación de logro muy grande, ¡me sentí como una auténtica campeona!

Selfie correspondiente desde Preikestolen

Selfie correspondiente desde Preikestolen

Bueno, pues la roca en sí es bastante grande, ya que mide unos 25 X 25 metros, y se asoma sobre el Lysefjord con una caída vertical de 604 metros.

Yo, de relax, a 604 metros de altura

Yo, de relax, a 604 metros de altura

Sorprende ver una gran grieta que recorre la roca de extremo a extremo justo por donde está “unida” a la montaña, pero según los expertos, la roca es segura y la grieta no crece ni se ensancha; aun así, sinceramente da un poco de mal rollo. De hecho, hay una leyenda local al respecto: cuando 7 hermanos se casen con 7 hermanas en Lysefjord, la roca del púlpito se desplomará y caerá al fiordo, creando una ola tan grande que causará estragos en toda la zona.

La enorme grieta que atraviesa la roca del púlpito

La enorme grieta que atraviesa la roca del púlpito

Una vez allí, cuando la hayáis visto y hayáis disfrutado de las vistas, os recomiendo que no os quedéis todo el rato en la roca, sino que subáis un poco más; de este modo:

  • tendréis vistas y fotos súper chulas de la roca en sí sobre el fiordo desde las alturas
  • dejaréis sitio para que otros disfruten de su ratito en la roca sin que esta esté abarrotada

Nosotros, por ejemplo, comimos el bocata y descansamos en la zona de un poco más arriba que os comentaba, y os aseguro que es la comida con mejores vistas que hemos tenido nunca (junto con la de Trolltunga, por supuesto). ¡Que ni hoteles de 5 estrellas ni restaurantes con estrellas Michelin, vamos!

La comida con las mejores vistas del mundo

La comida con las mejores vistas del mundo

Una vez comimos, bajamos de nuevo a la roca y, una vez allí, asomarse al abismo es de rigor. Hay que hacerlo con mucho cuidado, pero hay que hacerlo: ¡es vuestro premio! Si las condiciones meteorológicas son buenas, como en nuestro caso, tampoco hay mucho más misterio que empezar a gatear o reptar un par de metros antes de llegar al borde e ir avanzando con cuidado de este modo hasta poder asomarse. No somos expertos en el tema y espero no estar diciendo ninguna barbaridad, pero así es como lo hicimos nosotros y no tuvimos ningún problema.

Félix asomándose al borde del abismo

Félix asomándose al borde del abismo

Pasad tiempo en la roca, disfrutad de vuestro premio, haced todas las fotos necesarias, pero tened siempre presente las horas de vuelta del bus. Nosotros solo teníamos la opción de volver en el bus de las 17:20, pero no hubo problema, no sentimos que nos teníamos que ir a la fuerza y que se nos había hecho corto nuestro tiempo en la roca.

Simplemente... ¡lo más!

Simplemente… ¡lo más!

Nosotros para realizar el descenso tardamos un poco menos que en realizar el ascenso, pero tampoco mucho menos, tal vez por el tema de las rodillas, ya que procuraba ir con cuidadito y no forzarlas mucho, pero de todas formas os recomiendo que no os confiéis pensando que vais a tardar mucho menos, no vaya a ser que perdáis el autobús por eso. Eso sí, el descenso es más sencillo y te sofocas menos que durante el ascenso.

Disfrutando de la roca, de las vistas... y de la vida

Disfrutando de la roca, de las vistas… y de la vida

Una vez estéis abajo, deberéis coger el bus que os llevará desde el Preikestolen Mountain Lodge hasta la población de Tau. Hasta aquí, incluido este trayecto de bus, todos los tickets están incluidos con el tour del crucero más el hiking, pero el último tramo que nos quedará, que es el ferry que nos lleva desde Tau de vuelta a Stavanger no está incluido en el precio y habrá que pagarlo aparte. No os preocupéis, son solo 56 NOK (unos 6 euros) por persona y además se paga directamente en el ferry, así que no hay que volverse loco buscando donde comprarlo con antelación.

Había que hacerla

Había que hacerla

La hora de llegada a Stavanger, si no recuerdo mal, fue sobre las 19:00 – 19:30 horas, pero claro, llegas sudada, asquerosa y reventada, hecha un desastre, vamos; así que te toca irte directamente al hotel a pegarte una ducha que te sabe a gloria y, entre unas cosas y otras, ya se te hace la hora de cenar. Así que, lo mires como lo mires, esta es una actividad de un día entero y os recomiendo que no planeéis ninguna actividad más para ese día, a excepción de una cena o una toma por la noche.

Felices y contentos tras terminar la aventura

Felices y contentos tras terminar la aventura

 

Aquí os dejo un vídeo que he preparado para que veais cómo fue nuestra experiencia: la belleza y la paz del fiordo y, a continuación, el esfuerzo del hiking y la adrenalina de asomarte al vacío una vez consigues llegar a Preikestolen. ¡Un día de contrastes! 🙂

Sin embargo, insisto, es una excursión que, a pesar de que requiere invertir mucho tiempo (es decir, un día entero de vuestras vacaciones) vale totalmente la pena hacerla. Nosotros disfrutamos como niños de cada minuto de la actividad y será siempre un día que recordaré como uno de los mejores del viaje a Noruega. Y vosotr@s, ¿tenéis pensado subir a Preikestolen? ¿Lo habéis hecho ya? ¿Cómo fue la experiencia? ¿Tenéis algún consejo adicional que queráis aportar? Y para l@s que planeéis ir pronto, solo me queda una cosa que deciros: ¡ánimo, vosotr@s podéis! 💪💪💪

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