Qué hacer en un día en Bled (¡o, mejor aún, en dos!)

ID QUÉ HACER EN BLED
Facebooktwittergoogle_plusinstagram

¡Hola, viajer@s!

Hoy estoy contenta porque por fin puedo empezar a hablaros de Eslovenia, del roadtrip que hicimos este verano hasta este maravilloso país y de lo muchísimo que nos encantó. Para empezar a hablar de este país, de los diferentes sitios que visitamos, he elegido Bled. ¿Por qué? Pues bien, aunque es cierto que nuestra primera toma de contacto con el país fue, directamente, el festival al que asistíamos, el MetalDays, donde pasamos seis noches, la primera población que realmente visitamos después de esta intensa semana de festival de metal fue la encantadora Bled. Y… ¡menuda manera de empezar a conocer un país! Con una de las joyas de la corona, ni más ni menos.

Bled es una de las ciudades más famosas y más fotografiadas de Eslovenia, de manera totalmente merecida. La estampa de su evocadora isla con su iglesia en el centro del lago bordeado de montañas, con castillo sobre uno de los acantilados que dan al lago incluido, es difícil de pasar por alto. Esto, por supuesto, significa que es una zona bastante turística, no os voy a engañar, pero tampoco me pareció que lo fuese tanto hasta el punto de estar saturada.

La imagen típica de Bled... sin palabras!

La imagen típica de Bled… sin palabras!

La verdad es que teníamos muchos planes para visitar esta zona, pero tal vez no eran demasiado realistas: para ser el día siguiente de terminar el festival creo que quisimos abarcar demasiado para lo cansados y lentos que estábamos, y nos quedamos con ganas de ver varias cosas de las que habíamos pensado. ¡No hay cosa que me dé más rabia! 😓

Pero bueno, vayamos por orden y veamos qué fue lo que vimos y qué fue lo que se nos quedó pendiente.



 

Qué hacer en Bled

Garganta de Vintgar

Como comentaba, llegamos a Bled al día siguiente del festival, por lo que esa mañana tuvimos que recoger todo lo de la acampada, montar el tetris de siempre en el coche para meter todos los trastos y conducir desde Tolmin, donde se celebra el MetalDays, hasta Bled. Hay solo unos 80 kilómetros, pero tardamos casi dos horas en llegar. Os podéis imaginar el tipo de carretera que era, pero os digo una cosa: sí, tardamos un montón, pero fue una conducción preciosa. Toda la carretera atraviesa el Parque Nacional Triglav, el único parque nacional de Eslovenia, aunque es enorme y ocupa toda la zona noroeste del país. Montañas, ríos, valles verdes, pueblecitos encantadores… ¡así se conducen los kilómetros que haga falta!

Bueno, la cuestión es que no fuimos directamente a Bled, sino que nos dirigimos a un punto a unos 5 kilómetros al noroeste de Bled para ver la garganta de Vintgar. Se trata de una garganta de 1,6 kilómetros de longitud donde las paredes del cañón excavado por el río Radovna son de entre 50 y 100 metros de altura. La erosión de la corriente del río ha creado muchas piscinas naturales y diversas zonas de rápidos. El agradable paseo termina en la bonita cascada Sum, de 16 metros de altura, que es la cascada fluvial más alta de Eslovenia. Las aguas del río Radovna destacan por tener un precioso tono turquesa.

Ese tono del agua... 💙

Ese tono del agua… 💙

Algunos datos prácticos sobre esta actividad:

  • Como ya he comentado, se encuentra realmente cerca de Bled, a apenas 5 kilómetros, por lo que se puede ir fácilmente en bici o incluso caminando.
  • Si decidís ir en coche, hay un gran parking gratuito al principio del paseo disponible para los excursionistas.
  • La entrada son 5 euros para los adultos
  • Duración caminando del recorrido (ida y vuelta), aproximadamente 1,5 h
  • Se puede ir con perros
  • No adecuado para carritos de bebés ni sillas de ruedas

 

Aquí se aprecia la estrechez de la garganta y todo el sistema de pasarelas

Aquí se aprecia la estrechez de la garganta y todo el sistema de pasarelas

La caminata en sí es de nivel sencillo: no se requiere un gran estado físico y es adecuada para hacerla con niños pequeños que ya caminen. Eso sí, recomiendo ir con calzado adecuado, ya que no deja de ser una caminata por la naturaleza, y se trata de un ambiente muy húmedo y bastante fresco debido a la humedad del río y al hecho de que el sol apenas llegue a entrar a las profundidades del cañón, debido a la gran altura de las paredes que flanquean el paso del río. La caminata consta básicamente de seguir la senda, que se va alternando con todo un sistema de plataformas y puentes de madera, construido originalmente en 1893 a lo largo del río, que está bordeado por las imponentes paredes del cañón y por frondosos bosques de hayas.

Este bonito puente con sus dos cascadas nos sorprendió a mitad camino

Este bonito puente con sus dos cascadas nos sorprendió a mitad camino

El recorrido del río está lleno de pequeñas cascadas, zonas de rápidos y piscinas naturales donde el río ralentiza brevemente su paso. El paseo de madera cruza cuatro veces el turbulento río Radovna, pasando por encima de los rápidos y las pozas.

Recomiendo encarecidamente esta excursión, ya que es realmente fácil, barata, está muy cerca de Bled y es simplemente preciosa. Pasaréis un rato estupendo en contacto con la naturaleza y con los ojos como platos, ya que seguro que alucinaréis como nosotros con todo lo que veis. Y además os llevaréis un súper book de fotos de todo el paseo, que es extremadamente fotogénico.

Una de las zonas de rápidos

Una de las zonas de rápidos



GIF generica vuelo 728x90

 

Paseo alrededor del Lago Bled

El Lago Bled, pues así se llama el lago de esta famosa población eslovena, mide 2 X 1,4 kilómetros, el paseo que lo bordea es de unos 6 km de longitud y en condiciones normales se tarda unas 2 horas en bordear el lago completo.

Unas suaves fuentes termales calientan el agua a unos 26 ºC desde junio hasta finales agosto. De hecho, el origen de la fama de Bled data del año 1855, cuando un doctor suizo vio el potencial de la zona y abrió unos baños termales que empezaron a frecuentar los europeos ricos desde principios del S. XX.

Castillo, isla, montañas y reflejos...

Castillo, isla, montañas y reflejos…

Este maravilloso lago se presta a todo tipo de actividades al aire libre, tanto en el propio lago como alrededor de él: natación, kayak, remo, ciclismo, running, etc.

Las vistas a lo largo de este paseo son difíciles de describir. Tuvimos la suerte de que nos hizo un día estupendo y desde el momento en que llegamos a la orilla del lago hasta que terminamos de bordearlo, ya de noche, no paramos de maravillarnos por su belleza ni de hacer fotos como auténticos posesos… ¡todo el rato! Era obligatorio: sería pecado no inmortalizar un paseo tan maravilloso.

El precioso islote con la iglesia en el centro del lago de tranquilas aguas turquesas, todo ello bordeado por los imponentes Alpes Julianos y con el castillo dominándolo todo desde uno de los acantilados… ¿alguien da más? Es simplemente perfecto, ideal, idílico.

Desde cada punto del paseo, la isla presenta una imagen diferente

Desde cada punto del paseo, la isla presenta una imagen diferente

Parte negativa de la experiencia: estábamos bastante cansados después del festival, y eso que no es un festival excesivamente matador, pero aun así después de 6 días de concierto es imposible estar al 100%; aparte de eso, íbamos lentos parando cada dos por tres a hacer fotos, también nos sentamos en una terraza a orillas del lago a tomar una cerveza, porque sí, porque había que hacerlo y porque apetecía, y el paseo lo empezamos ya bastante tarde, igual como a las 6 de la tarde. ¿Resultado? En cuanto nos quisimos dar cuenta se nos había echado el tiempo encima completamente… ¡y todavía ni habíamos ido a la isla ni habíamos visitado el castillo! 😱 ¡Horror! ¡Horror, horror y horror! Por supuesto, las barquitas que hay que coger para ir a la isla ya habían dejado de navegar y el castillo nos quedaba todavía a la otra punta del lago, así que asumimos que, claramente, hasta aquí había llegado nuestra visita a Bled. Nuestro gozo en un pozo: ni isla ni castillo. No os podéis ni imaginar lo mal que me sabe, pero no nos daba la vida para más.

Por otra parte, disfrutamos de una tarde de paseo y relax por un escenario idílico, y la verdad es que también nos hacía falta un poco de calma… Pero la verdad es que son unas espinitas clavadas y me encantaría volver para poder hacer las actividades que se nos quedaron pendientes, de ahí el título del post: si vais, no os arriesguéis a ir solo un día, ¡id como mínimo dos y, de hecho, todos los que podáis, y así no os pasará como a nosotros! ¡¡¡Buaaaaa!!! 😭

Selfie de rigor en Bled

Selfie de rigor en Bled

 

Las actividades fallidas

Que no las pudiese hacer yo no significa que no las podáis hacer vosotr@s, así que aquí os dejo también la información que he podido recopilar sobre estas actividades para que el post quede lo más completo posible con todas las actividades principales que hay que hacer en Bled.

Visita al castillo de Bled

El castillo de Bled atrae desde el momento en que lo ves, allí, encaramado a su acantilado y dominando la preciosa estampa que ofrece el lago Bled. Situado a unos 100 metros por encima del lago, el castillo tiene aspecto de fortaleza medieval, con sus torres, sus murallas, sus fosos y una terraza con unas vistas fantásticas al alucinante paisaje que lo rodea. El castillo data del S. XI, aunque la mayor parte del castillo actual se remota “solo” al S. XVI. Se trata del castillo más antiguo de Eslovenia y de una de las atracciones turísticas más visitadas del país.

El alucinante castillo de Bled

El alucinante castillo de Bled

Los edificios del castillo se disponen alrededor de dos patios que están conectados entre sí por una escalera. En el patio superior hay una capilla que data del S. XVI, de la que destacan sus frescos. Las murallas del castillo son románicas, mientras que el resto de los edificios son de la época renacentista.

La entrada al castillo vale 10 euros, pero existe un truco para evitar pagar dicha entrada: reservar mesa para comer o cenar en el restaurante del castillo; de este modo, la entrada al recinto es gratuita.

Yo, feliz en Bled

Yo, feliz en Bled

Visita a la isla de Bled

Esta pequeñísima isla en el centro del lago glaciar es una de las principales atracciones de Bled, y es sin duda la imagen más fotografiada de la localidad. ¡Y es que no es para menos! Esta isla es tremendamente fotogénica.

Se puede visitar en pletna (góndola típica del lugar) o alquilando un bote. Las pletnas atracan en la monumental escalera de la parte sur de la isla, que data de 1655. Visitar la isla en sí es una actividad gratuita (solo habría que pagar el transporte para llegar a ella) y allí se puede pasear por sus verdes bosques y visitar la Iglesia de la Asunción (6 euros), el pequeño museo, así como la cafetería y la tienda de souvenirs.

Las pletnas que llevan a la isla con el castillo al fondo

Las pletnas que llevan a la isla con el castillo al fondo

Lago Bohinj

El lago Bohinj se encuentra a solo 26 kilómetros al suroeste de Bled. Se trata de otro lago menos famoso, más grande y, por lo visto, igual de bonito que el de Bled. Es un lugar menos turístico y, por tanto, más auténtico, donde es posible relajarse y realizar actividades al aire libre (kayak, excursionismo, equitación, etc.) en un entorno idílico. Me hubiese encantado poder visitarlo también para poder compararlos… ¿cuál se llevará la palma al lago más bonito del país?

 

Dónde alojarse en Bled: un toque de glamour en vuestra visita

Si queréis que vuestra experiencia en Bled sea realmente especial, aceptad este consejo: debéis alojaros en el maravilloso Hotel Triglav 😍

El Hotel Triglav, que recibe el nombre del parque nacional en el que se encuentra y que data del año 1906, no es un hotel cualquiera: se trata de un hotel boutique que desprende historia, elegancia y buen gusto por los cuatro costados, gracias a su decoración basada en las antigüedades, incluido un piano de casi cien años de edad.

El Hotel Triglav, bonito por dentro y por fuera

El Hotel Triglav, bonito por dentro y por fuera

Como ellos mismos aseguran en su página web, se trata de un hotel con alma propia. Si a esto le añadimos unas vistas increíbles del lago y un trato realmente exquisito por parte del personal, tenemos todos los ingredientes para una estancia inolvidable. Pero no acaba ahí la cosa: el Hotel Triglav ofrece más, mucho más.

Por ejemplo, uno de los grandes puntos a favor que tiene el hotel es su excelente restaurante, llamado 1906, en honor al año de su inauguración. En este restaurante, tanto desde la bonita terraza como desde el interior, a través de las enormes cristaleras, se puede disfrutar de las vistas del lago, la isla y las montañas. Sin embargo, incluso toda esta belleza natural quedará eclipsada por las delicias que salen de la cocina del 1906. Los productos fresquísimos y de primera calidad se conjugan en recetas originales que le dan una vuelta de tuerca a la gastronomía tradicional eslovena. Cuentan además con una excelente carta de vinos y los camareros son verdaderos expertos en la materia que pueden aconsejar a los comensales más verdes en vinos, como nosotros, para degustar un buen vino del país, porque Eslovenia, por si no lo sabíais, es un gran productor de vinos de muy buena calidad. El buffet del desayuno también es espectacular: ¡empezar el día con un buen surtido para desayunar y con esas vistas al lago te da energía para un buen rato!

¡Festín! 😋

¡Festín! 😋

Otro punto fuerte del Hotel Triglav es su zona de spa. Cuenta con una fantástica piscina cubierta con vistas al lago (¿puede haber algo más maravilloso que esto?), con una sauna y con servicios de masajes bastante variados.

Piscina interior... también con vistas

Piscina interior… también con vistas

El tema del spa está genial tanto si la visita a Bled es en plan relax total y con el fin de darse unos mimos, como si vuestro plan es hacer turismo activo y deportivo con todas las actividades al aire libre que ofrece la zona. En cualquiera de los dos casos, el spa os va a venir de maravilla: como actividad de relax en sí misma o como recuperación y descanso merecido después de una “dura” jornada de actividades y deporte al aire libre.

De relax en el spa... ¡y con esas vistas!

De relax en el spa… ¡y con esas vistas!

El hotel también cuenta con una extraordinaria bodega de vinos en el sótano con más de 150 vinos eslovenos de gran calidad. Como ya he comentado antes, en Eslovenia se fabrican excelentes vinos, otro plus que tiene este pequeño-gran país.

Y por último, pero no por ello menos importante, quiero hablar sobre las habitaciones. Para empezar, solo hay 22, por lo que sigue quedando claro que aquí importa más la calidad que la cantidad. Son habitaciones luminosas y elegantes y, al menos la nuestra, tenía vistas al lago, cosa que no se paga con dinero 😍. En ellas encontraréis ese toque tan especial que tiene el hotel, ese aspecto antiguo en el buen sentido de la palabra… esa alma. Armarios que parecen sacados de antiguas casas señoriales, alfombras como las de antes, escritorios y cajoneras de madera maciza… Todo. Todo en las habitaciones y en el hotel tiene un aire elegante y sofisticado que nos enamoró.

Las vistas desde nuestra habitación eran así de impresionantes

Las vistas desde nuestra habitación eran así de impresionantes

Si queréis daros un caprichito y elevar vuestra estancia en Bled al cuadrado, no lo dudéis: el Hotel Triglav es vuestra opción. 😉 Si, por el contrario, tenéis otros planes para vuestro alojamiento, siempre podéis simplemente hacer una reserva en el 1906 para comer o cenar y, de este modo, comprobaréis que no exageraba con el estilazo del hotel y del restaurante y, de paso, dejáis contentas a vuestras papilas gustativas… Es otra opción.

Aquí os dejo un vídeo cargado de bonitas imágenes de nuestra breve estancia en Bled que creo que os acabará de convencer de que esta es una visita que vale la pena. ¡Espero que os guste! 🙂

 

A pesar de que nosotros no pudimos hacer todo lo que nos hubiese gustado, aquí os he dejado igualmente el plan completo inicial, por si sois más list@s que nosotros a la hora de planificar y podéis dedicarle a Bled los días que se merece. Espero que os haya gustado el post y que haya conseguido transmitir lo especial que es este lugar y lo mucho que merece la pena visitarlo. Por nuestra parte, algún día nos quitaremos esta espinita que llevamos clavada y volveremos a disfrutar del maravilloso Bled en condiciones… ¡me lo prometo a mí misma! ❤️

 

Facebooktwittergoogle_plus
Te lo cuento todo sobre mis viajes y aventuras
Y te llevas gratis las mejores checklists

Una vez te suscribas al blog recibirás todas las actualizaciones y las novedades en tu bandeja de entrada: ¡así de fácil y cómodo! Y además, al suscribirte, te regalo las mejores checklists para hacer las maletas.