Las mejores cervecerías europeas – Mi top 20

Las mejores cervecerías europeas
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¡Hola, viajer@s!

Bueno, soy Félix, y ya estoy aquí otra vez hablando de mi pasión por la buena birra. Esta vez voy a montar un top 20 de cervecerías europeas. Cuando Débora y yo viajamos, cada uno se encarga de ciertos preparativos: básicamente Débora lo hace todo y yo pongo una X en la casilla del SÍ. Ella es la principal artífice de los planazos que nos montamos… pero mi pequeña aportación suelen ser las cervecerías, los pubs de metal y los conciertos. Una buena cervecería siempre le da un gran valor añadido a las ciudades que se van a visitar.

 

Cómo buscar las mejores cervecerías

Para todo lo relacionado con la cerveza yo siempre utilizo www.ratebeer.com, https://birrapedia.com/ y https://untappd.com/ para ver las puntuaciones de las cervezas que bebo y sus descripciones. Pero es www.ratebeer.com la que uso para buscar cervecerías, breweries, restaurantes o tiendas. En este caso lo que hago es:

  • Entro en ratebeer.com
  • Le doy a FIND PLACES
  • FIND THEM
  • Selecciono el país
  • Selecciono la ciudad
  • Empiezo mi búsqueda

Una vez aquí, puedes localizar todos los locales en el mapa, filtrar tu búsqueda en función de tus necesidades (breweries, pubs, restaurantes, tiendas), etc. Yo personalmente no filtro nada, ¡yo lo quiero TODO! ¡Jejejejeje! Como en toda búsqueda, hay que fijarse en la valoración y en que tenga bastantes reviews como para ser representativa. Una vez dentro del pub me fijo en el número de surtidores, el número de referencias en botella, si se sirve comida o no y me leo los reviews para ver si hay algún detalle que me haga marcar la diferencia. También suelo seguir los pubs en Facebook y buscar su web para poder ver en tiempo real las cervezas que tienen pinchadas, y me hago una carpeta en el móvil con todos los enlaces cerveceros de la ciudad/país que vamos a visitar para tenerlos como accesos directos.

Seguro que much@s de vosotr@s ya estáis pensando: “Menudo mareao, el Suco”. Pues sí, pero es un ritual que, con una buena cerveza en mano me entusiasma, y el resultado suele ser excelente. Pubs alucinantes, cartas interminables, cervezas casi imposibles de encontrar, rarezas pinchadas ultra frescas, e incluso nuevas amistades: después de un par de birrones siempre fluye el craic, como lo llaman los irlandeses. ¡Mola!

Así que he decidido hacer un top de cervecerías europeas. No están ordenadas por preferencia ni favoritismo, no serán las mejores de cada ciudad (o sí), pero yo en estos locales he pasado momentos bárbaros e inolvidables… Así que voy a enchufarme una birra (la elegida ha sido una Lindenbräu Vollbier que me hace saltar las lagrimillas) y voy a tirar de memoria para ver qué os puedo contar. ¡SALUD!



 

Top 20 de cervecerías – Las mejores cervecerías europeas

Kulminator (Amberes)

Una de las cervecerías con más encanto del mundo. Los propietarios son una pareja de edad bastante avanzada, y el pub es muy vintage, lleno de atlas, juegos de mesa, plantas de lúpulo, tapetes de ganchillo, cojines, los gatos de los propietarios merodeando entre el personal… todo muy auténtico. La cámara refrigeradora es digna de mención, puesto que esta es más grande que muchos otros garitos en los que he estado. Está en todo el medio del pub acristalada, con su extractor y sus ventiladores; asomarse y contemplar el stock de más 800 botellas, clasificadas por añadas, es toda una experiencia. Siempre recordaré cuando pedí la Biere de Miel Bio 75 cl: me la sirvió a la media hora, cuando la señora consideró que estaba a su temperatura ideal, y en un estuche de madera cuyo agarre era una rama de la planta del lúpulo seca. Obviamente la selección de cervezas es 100 % belga. Consejo: pedid una cerveza de los 9 surtidores que hay disponibles para empezar y, a continuación, estudiad la enorme y variadísima carta de cervezas en botella para la siguiente toma mientras os tomáis la de barril.

Para la retina: Biere de Miel servida en este artilugio

Para la retina: Biere de Miel servida en este artilugio

 

Le Lucifer (Burdeos)

Burdeos ha sido una ciudad de parada obligada cuando hemos ido a Hellfest, y beber vinos por la zona es una maravilla, sobre todo en el Maison du Vin; igualmente, si te gusta el queso, está uno de los mejores restaurantes especializados del mundo: el Baud et Millet. En este post podéis ver con detalle la ruta que hicimos por Burdeos y por la Costa Atlántica francesa… En fin, que me lío…

Le Lucifer, gran garito

Le Lucifer, gran garito

En Burdeos también se encuentra la cervecería Le Lucifer. Los propietarios son una familia muy hippie, parece ser que viven todos en la misma finca del pub, y allí están todos: abuelos, padres, hijos, nietos… y sí, son muy hippies, ¡se sale! La selección de cervezas es mayoritariamente belga; entre sus 18 surtidores se encuentran cervezas como la Lucifer, Delirium Tremens, Tripel Karmeliet, Satan Red, Chouffe o la Barbar, y en carta hay más de 250 referencias. Hace tres años desde nuestra última visita, pero estoy seguro de que ya tienen una muy buena selección de craft beers. Además, el pub es grande, con billares, se hacen conciertos y preparan comida fría tipo tablas de quesos, salchichón, foie… Hemos recibido muy buen trato siempre que hemos ido. Por mencionar dos cervezas interesantes que he bebido allí, destacaría la Bourganel au Miel de Chataignier, que es una pasada, y la Leute Bokbier.

Disfrutando de la birra en el Le Lucifer

Disfrutando de la birra en el Le Lucifer

 

Beer Attack (Villarreal)

Ya mencioné a Llorens, propietario del Beer Attack, como una persona muy influyente en mi relación con las craft beers. Ir a su Pub/Bottle shop es ir a disfrutar de la cerveza, bebida y hablada. Siempre hay algún modelo nuevo, una anécdota, una cerveza que se quedó suelta y que solo queda una unidad… Entre la clientela siempre suele haber gente muy entendida y muy maja: en este garito hay mucha cultura cervecera y me encanta. Tres surtidores siempre pinchados con producto fresco y de calidad, y además Llorens tira las cervezas con un cariño especial, algo que es de agradecer. Más de 200 referencias de todos los estilos, desde la Chocolate Manifesto de Flying Monkeys hasta la Faro de Lindemans, pasando por Magic Rock, Baladin, Brewski, Mikkeller, Schneider, Trappistes Rochefort…. Las cervezas en botella tienen un 20 % de descuento a la hora de comprártelas para llevar, así que siempre hay una buena excusa para pescar alguna joyita para engordar la bodega de casa.

Me gustaría mencionar los eventos que se organizan aquí: los maridajes de 5 cervezas y 5 platos son simplemente alucinantes, sin palabras; o los de 5 cervezas y 5 canciones: maridar cervezas con música en directo es una brillante idea.

Entre las cervezas que recuerdo con más cariño se encuentran la Hitachino Espresso Stout de barril, la Mikkeller Black, mis primeras Brewski o la Alien Claw de Naparbier con el diseño antiguo de la etiqueta.

Flipando con los dos pintazos de 8 ball tirados magistralmente en el Beer Attack

Flipando con los dos pintazos de 8 ball tirados magistralmente en el Beer Attack

 

Cardinal (Stavanger)

Cuando empezamos a planear nuestro viaje a Noruega no tenía ni idea de la pedazo de cultura de cerveza artesanal que había por allí. Conocía marcas como To Øl o Lervig y para de contar. Y menos aún me esperaba que cada garito o restaurante tuviese al menos 8 surtidores y 30 referencias en botella, sin ser sitios especializados. Pues la ciudad de Stavanger no es ninguna excepción: allí está el Cardinal, toda una institución con 22 surtidores y más de 450 referencias en botella. En cuanto a decoración es una pasada, tiene cierto toque british, pero no es tan clásico; las lámparas me llamaron mucho la atención; la zona de banco de cuero acolchado con las estatuas de los dálmatas donde nos sentamos era súper cómoda; la barra es enorme en forma de semicírculo; y el camarero que nos atendió nos dio buenos consejos, aunque a Débora no se lo acertó con la Ulriken de 7Fjell, ya que ese tipo de IIPAs no le molan demasiado, pero a mí me la acertó de vellón: Smells Like Bean Spirit de Cervisiam, una Imperial Brown Ale con lactosa, torrefacta y con buena dosis de lúpulo, ¡un show! También hay que añadir que es Noruega y allí las cosas se pagan, así que ya os digo que barato no es, pero vale la pena la visita.

¡Qué majo el camarero que hasta me invitó a meterme en la barra para la foto!

¡Qué majo el camarero que hasta me invitó a meterme en la barra para la foto!

 

BierCaB (Barcelona)

Este es el último que he visitado de toda la lista, ¡parece mentira que en todo este tiempo aún no hubiese ido! Situado en el BEEREIXAMPLE de Barcelona, donde en 1 km caminando tienes Brewdog, Mikkeller, NaparBCN, Garage Beer Co y BierCaB. Seguramente encuentres incluso más cervecerías por allí, pero siempre que voy no puedo abarcar más de 3… ¡El BierCaB es un espectáculo! Olvídate de la decoración, nada memorable: céntrate en las cervezas, sobre todo de barril. Para beber de la carta tienes que tener el bolsillo muy lleno, ya que allí encontrarás más de 200 referencias de botellas prácticamente descatalogadas (olvídate de IPAs y birras con reducida fecha de caducidad), ediciones limitadas y precios desorbitados. Si te quieres apretar una Utopias de Samuel Adams, allí la tienes: 350 € tienen la culpa. De barril también se pagan, no nos engañemos, aunque a un nivel más asequible, pero es que en esos 30 surtidores hay magia de todos los estilos: AleSmith, Evil Twin, Omnipollo, Stigbergets, Beavertown, Rockmill, Brewski, Flying Monkeys, Magic Rock o Cigar City están siempre presentes en los tiradores, y la cantidad de cervezas que tienen que ni me suenan… ¡Una locura! Un buen consejo sería ir 6-8 personas, hacer un bote, probar 2 cañas diferentes cada uno y tastar las birrillas de los compañeros. Nosotros decidimos apuntar en un posavasos lo que bebe cada uno para intentar hacer base de datos, jejejejeje… Si te mola la birra, BierCaB es de visita obligada en Barcelona.

 

Henrik Øl Og Vinstove (Bergen)

Para mí, este garito de Bergen es la mejor cervecería en la que he estado en mi vida y, espero equivocarme, pero no creo que encuentre ninguna que la supere jamás. No tiene ninguna referencia en botella, no hay latas, no hay carta, no hay nevera. Solo tiene… ¡54 tiradores! ¡Jajajajajajajaja! ¡Un escándalo! Entre esos 54 caños hay una Guinness, una Kilkenny, media docena de cervezas belgas y el resto son todo cervezas nórdicas de todos los tipos, auténticos pepinacos que rozan la locura, estilos totalmente experimentales, cargas de lúpulo inimaginables y petrolacos sin piedad… La decoración no es su punto fuerte, pero es tal y como lo quiere su propietario: luz tenue, sin música, silencioso, muy cómodo y a beber y a hablar de cerveza. IMPRESIONANTE.

Nuestras visitas y tomas fueron múltiples, pero el gusto de la Perler for Svin de Lervig y la Mikkeller Geek Breakfast no creo se me olviden nunca.

 

El Sainete (Madrid)

Sé que no es la mejor cervecería de Madrid, de hecho tengo que explotar más la ruta cervecera de la capital (para este 2018 ya tengo dos visitas programadas), pero el rollete de poder pedir una tabla con esa presentación da mucho juego. Ese medio metro compuesto por 6 cervezas de tu elección de entre los 20 surtidores disponibles está muy bien, y para un nivel de iniciación es la bomba. Un purista de la birra artesanal quizá vea la típica carta del grupo Mahou – Nómada – Founders y eche pestes; a ver, no son los mejores, pero tienen auténticas joyas entre sus estilos, tales como Papaya Rye, Solera, Marabunta, Revontulet, Founders Porter, Centennial, KBS, Doom, All day IPA… Si a estas birras les añades alguna referencia de La Quince, Magic Rock, Beavertown, Lervig u Omnipollo, el resultado es una gran selección. Unas 200 referencias en botella y un local bastante cuco: la parte de abajo es muy amplia y cómoda (recomiendo estar abajo sí o sí) y dicen que la comida es muy buena y está muy currada, pero que es carilla (aunque es lo que he leído, yo no he comido allí). Definitivamente, el día que vuelva a Madrid, me pasaré a crujirme una tabla.

Dos tablas de degustación en El Sainete (Madrid, 2017)

Dos tablas de degustación en El Sainete (Madrid, 2017)

 

Moeder Lambic Original (Bruselas)

Un poco alejada del centro para ir caminando, pero bien comunicada por metro, la Moeder Lambic Original es una cervecería pequeñita de lo más selecta y acogedora. Cuando yo fui, creo recordar que había una docena de surtidores (Cantillon, Saint Bernardus, Malheur, Rodenbach, Karmeliet…) y una carta de esas que dan miedo, en plan 250 referencias. Las tablas de quesos elaborados en abadías, embutidos y patés eran impresionantes: esto en temporada de otoño/invierno es algo místico. Yo hace 10 años que estuve y el Ratebeer me dice que ahora hay 33 surtidores, y mi pregunta es: “¿Qué pasa conmigo que no vuelvo a Bélgica a birrearme?”. Para más inri han abierto también el Moeder Lambic Fontainas en el centro, con 46 surtidores y otra carta de esas que ocupa como un paquete de 500 folios, y lo ponen por las nubes… ¿Alguien se apunta a birrearse por Bruselas?

Interior clásico y acogedor del Moeder Lambic

Interior clásico y acogedor del Moeder Lambic

 

Brewdog Soho (Londres)

No podía faltar un pub Brewdog en este post. He estado en tres de ellos, el de Barcelona y dos de Londres: el de Camden y este de Soho. Me quedo con el de SoHo porque me moló mucho el ambientazo, en todo el meollo de la zona de bares del centro de Londres. Es un garito 100 % estética Brewdog, sencillo, informal y moderno, taburetes altos, bancos corridos, sofás… Me llamaron mucho la atención los bombillones y las rejas metálicas puestas en el techo. También me gusta como tienen instalados los más de 20 surtidores: salen de una pared de azulejos lo más simples posible, blancos de 20 x 20 cm, llenos de pegatinas de cervezas, y la pizarra me recuerda a las carteleras antiguas del cine. La mitad de las cervezas son suyas y la otra mitad van variando; en cuanto a referencias en botella, mentiría si digo algo, porque ni me fijé, aunque he leído que tienen unas 50. Quiero resaltar que Brewdog en sus pubs garantizan la calidad del producto y que la Elvis Juice de barril es un puñetero espectáculo. Por último, es necesario añadir que las hamburguesas de los pubs Brewdog están de muerte.

Cartelazo el del Brewdog de SoHo

Cartelazo el del Brewdog de SoHo

 

The Crown Bar (Belfast)

The Crown en Belfast (Irlanda del Norte) no es una cervecería específica como el resto de las que hablo en este post, es un pub victoriano tradicional, ubicado justo en frente del hotel Victoria, que tiene el dudoso honor de ser el hotel más bombardeado de la historia, con 36 atentados. Pero es que el pub es precioso, me flipa muchísimo: los mosaicos de los azulejos del suelo, las columnas de granito rojo, las vidrieras tipo iglesia, las zonas reservadas con sus puertas de madera tallada… ¡qué exclusivo se siente uno cuando puede coger una de estas zonas! A saber qué movidas tan trambólicas se han tramado en esos recovecos…

El joven Félix en el increíble The Crown

El joven Félix en el increíble The Crown

En cuanto a la cerveza, he decidido mencionarlo, no por los típicos 10 surtidores aproximadamente de birras habituales del tipo, Carling, Guinness, Tennent’s, Grolsch, Smithwick’s, Firestone, Beck’s, Bass y demás, sino por sus 5 surtidores de cask beer: Whitewater, Hilden, Wadworth… ¡Es que esas pale o red ale servidas a presión con la bomba de mano son pura magia! También ofrecen buenas referencias de craft en botella, incluidas varias de Brewdog. En definitiva, un pub donde uno se siente especial solo por el hecho de haber llegado hasta allí.

Buenos momentos familiares en el The Crown

Buenos momentos familiares en el The Crown



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‘T Brugs Beertje (Brujas)

Auténtico y famoso pub de Brujas; suele estar bastante petado de turistas, pero es lo que tiene estar una ciudad como Brujas y ser un pub tan legendario. Sin embargo, el ambiente es bueno, tranquilo, con gente educada y con ganas de hablar sobre la ciudad y la cerveza. Parada obligatoria en Brujas y, aunque esté hasta la bandera, que no os importe compartir mesa con otra gente… es una práctica habitual fuera de España.

En cuanto a las cervezas, son 6 tiradores que van variando de surtido dentro de los diferentes estilos belgas, y en carta hay más de 250 botellas. La última vez que estuvimos nos pegamos una liada muy seria: Débora fue probando cervezas de miel, alguna blonde, alguna triple y cositas más variadas, ¡pero yo me dediqué a beber cuádruples desde el principio y al lío! Cuando una birreada empieza con una Straffe Hendrik Quadruple y luego le sigue una Trappistes Rochefort 10 sabes que no va a ser un birreo cualquiera. Acabamos haciendo amistad con unos ingleses, John y Abby, y nos fuimos luego de fiesta con ellos. A día de hoy seguimos teniendo contacto con ellos; de hecho, la última vez que visitamos Londres quedamos con John y aún nos partimos recordando la birreada que nos pegamos en Brujas, ¡jejejeje!

La cosa va de trallazos...

La cosa va de trallazos…

 

Lúpulo (Toledo)

Partiendo de la base de que Toledo es una ciudad preciosa y de visita obligada en la Península Ibérica, qué menos que cuando estés masacrado de patear cuesta arriba y cuesta abajo te pares en la cervecería Lúpulo para que otra gente no te tenga que contar qué caldos tienen allí. 50 referencias en botella y 10 surtidores, entre los cuales suelen destacar La Chouffe, los diferentes modelos de Founders o Nómada, y una clara apuesta por la cerveza artesana local, que en Toledo empieza a estar en auge. En mi opinión, estas aún tienen bastante margen de mejora, pero creo que en poco tiempo vamos a empezar a ver cervezas locales de Toledo de muy buena calidad. Difícil de olvidar esas 2 pintacas de Papaya Rye y KBS de barril que me apreté en nuestra primera visita.

Degustando una Black Chocolate Stout de Brooklyn en el Lúpulo

Degustando una Black Chocolate Stout de Brooklyn en el Lúpulo

 

Wanderer (Núremberg)

Tras mis dos visitas a Nuremberg he de decir que este pub me ha conquistado, y mi colega Manu, otro grandísimo cervecero, es la persona más indicada para hablar de esta taberna, así que le pedí que me hiciese él este review. Os dejo con las palabras del grandísimo Manu:

Estamos en el año 2018 después de Jesucristo. Toda Europa está ocupada por el Craft Beer…¿Toda? ¡No! Una región alemana poblada por irreductibles francos resiste todavía y siempre al invasor. Desde hace siglos Núremberg, la capital de Franconia, región situada en el norte de la Comunidad de Baviera, es el centro de la resistencia al modernismo cervecero y la industria cervecera en general, aunque hay que admitir que en los últimos años no hemos podido esquivar del todo el ataque de la IPA. Pero aunque hayan surgido muchas cervezas tipo Craft Beer, aquí siguen estando en manos de los tradicionales cerveceros y, como mucho, tienen un papel complementario y segundón en los menús que ofrecen los bares, pubs y restaurantes de Franconia. En un diámetro de 60 kilómetros alrededor de Núremberg existen de momento 300 cerveceras privadas en manos de familias que producen este néctar dorado de los dioses desde hace siglos. Básicamente cada pueblo tiene su propia cervecera. A principios de los años 90 unos cuantos entonces jóvenes se dedicaron a traer estas cervezas que tantas veces habían tomado en excursiones hasta la gran ciudad y, de repente, Núremberg experimentó un aumento nunca visto en la oferta de cerveza tradicional y artesanal. Los supermercados empezaron a venderlas y, cómo no, los pubs, bares y restaurantes también. Se acabó el monopolio de las grandes cerveceras industriales.

Al fondo, el Wanderer incrustado en la muralla, con mogollón de gente en la terraza

Al fondo, el Wanderer incrustado en la muralla, con mogollón de gente en la terraza

Uno de estos bares que se dedican exclusivamente a la cerveza artesanal es el “Wanderer Bieramt”. Está situado justo en la muralla del casco antiguo de Núremberg, a 70 metros del castillo y a 20 metros de la casa de Alberto Durero. El local es increíblemente pequeño, pero la plaza en la que está situado puede albergar centenas de personas. Una noche de estas de fin de semana en verano es casi imposible encontrar silla. La ventaja obviamente es que la plaza está súper limpia, es zona peatonal, se permite beber en la calle y, mientras tengas una cerveza fresquita en la mano, el suelo es comodísimo.

Este garito no ofrece comida, salvo bocatas fríos recién hechos con fiambre o queso. Una vez al mes, sin embargo, tienen un desayuno tradicional de Weißwurst con Brezel, mostaza dulce y, cómo no, cerveza de trigo. La carta normal obviamente también contiene vinos y destilados regionales, al igual que bebidas sin alcohol. El alma de la carta, sin embargo, es la amplia selección de cervezas locales. Existen 3 surtidores con cervezas de acción que cambian en cuanto se acaban los barriles. Normalmente ofrecen una tipo Pilsen, una rubia y otra tostada/oscura. Si no sabes si te gusta o no la cerveza de acción, los camareros te dan un traguito para probar y ya decidirás. A parte de los surtidores, también ofrecen 14 cervezas diferentes de la región, dos de ellas sin alcohol. De la selección se puede destacar sin duda la Meister de Unterzaunsbach, una cerveza oscura, muy maltosa y, aun así, no tan dulce, y con un buen toque de lúpulo. Luego la Huppendorfer Zwickel, que es una cerveza rubia sin filtrar, muy recomendable para los días calurosos. Y, por último, la cerveza tradicional de Núremberg, aunque la cervecera es muy joven: la Schanzenbräu Rotbier. Se trata de una cerveza roja, hecha en la cervecera más moderna de la región, a pocos kilómetros del Wanderer. Hay que probar esta cerveza: 1. Porque es el estilo de cerveza típico de Núremberg desde hace siglos; 2. Si la oferta es muy amplia y no sabes si elegir una rubia o una oscura, pues elige la roja que está en el medio; y 3. ¡Porque es que es la caña! Más allá del Wanderer, en el casco antiguo existen muchos bares y pubs que ofrecen estas cervezas u otras de la región. Vamos, un destino ideal para un pub crawl en toda regla. Prost!

Manu, Kathrin y la pequeña Lilu en la terraza del Wanderer, al solete

Manu, Kathrin y la pequeña Lilu en la terraza del Wanderer, al solete

¡Muchas gracias, Manu, por tu gran aportación!

 

Porterhouse Temple Bar (Dublín)

Para que os hagáis una idea, los casi 3 años que estuvimos viviendo en Dublín fue la época en la que Brewdog empezaba a elaborar, por lo tanto, era prácticamente imposible conseguir nada artesanal en aquella época: era un mundo desconocido. Pero Porterhouse ya hacía tiempo que estaban en marcha, tenían dos garitos en el centro y al de Parliament St., en pleno Temple Bar, iba muchísimo. Tenían más de 100 botellas y sus 12 surtidores eran de cervezas propias; era como un oasis entre todos los surtidores de Guinness, Bulmers, y demás Lagers malolientes del resto de garitos. Encima tenían la Seasca Bliain, una IPA Cask, muy diferente a las IPAs actuales, pero que desprendía magia; su mítica Celebration Stout, la agresiva Brainblásta, la Oyster Stout o su Bitter eran clasicazos. El pub es precioso, 3 pisos a diferentes niveles con los fermentadores antiguos de cobre en impoluto estado y forrado de vitrinas llenas de botellas vacías, música en directo, etc. Para mí es, sin duda, un pub especial, y encima la comida es buena.

A día de hoy Porterhouse están bastante por detrás de la nueva ola de craft beers, pero ellos siguen con ese puntito tradicional que también es de agradecer. Ahora mismo hay mejores pubs en Dublín para beber craft (aquí os dejo este top 15 de pubs irlandeses) pero he elegido este porque fueron pioneros en su día, porque el garito es muy chulo y porque me caen bien. Un detalle: aquí es posible pedirte unas ostras y maridarlas con una buena stout; hay gente que dice no pegan ni con cola, pero te digo yo que después de 100 días lloviendo y nublado, el día que sale el solete, te pones las gafas de sol, te pides media docena de ostras con un chorro de limón y una Stout para acompañarlas y te sientan que flipas.

Rellenando el Beer Passport con motivo de la Oktoberfest

Rellenando el Beer Passport con motivo de la Oktoberfest

 

Brouwerij’t Ij (Ámsterdam)

Este brewpub es una pasada, es de lo más auténtico que se puede ver en cuanto a instalaciones, ya que es un molino gigantesco tradicional holandés. Sin ser cervecería ya valdría la pena alejarse del centro de Ámsterdam solo para verlo y tirarse unas fotillos, pero si encima tienes un pedazo de beergarden y dentro 8 surtidores de sus propias cervezas que elaboran allí mismo, ya te quedas boquiabierto.

En cuanto a sus cervezas, he de decir que no son muy innovadoras, la FLINK (Pale Ale), IJWIT (Blanca) y IPA con dry-hopping de Cascade son unas buenas cervezas, además tienen tablas de queso, salchichón y demás que siempre vienen bien, y más en Ámsterdam que se suele tener un poco la tensión tirando a baja…

¡Esto es un brewpub y lo demás son tonterías!

¡Esto es un brewpub y lo demás son tonterías!

 

Mikkeller (Barcelona)

Me encanta este garito, situado, cómo no, en el Beer-Eixample. Lo he visitado varias veces y me parece “a must” en cada visita a Barna. La decoración parece que sea la de la casa de la abuela nórdica, sillas, taburetes y mesas de madera muy clara buscando luminosidad y con líneas bastante sencillas, la verdad es me mola el rollete…

Festival de la buena birra en Mikkeller Barcelona

Festival de la buena birra en Mikkeller Barcelona

En cuanto a birras, son 24 surtidores con un material más fresco imposible: Mikkeller a punta pala, Warpigs, Three Floyds, To Øl, las mejores cerveceras locales y múltiples colaboraciones. La nevera no es abundante en cuanto a cantidad, pero sí en cuanto a calidad. Seguramente te encuentres con joyas que no vuelvas a ver jamás… En visitas anteriores nos triunfaron mucho la Real Estate Mongol y la Donald Que Hottay de Warpigs y la Mikkeller Black, y en esta última visita las cervezas más memorables fueron la Imperial Cake Stout Another Sååårt, la Farmhouse IPA Mastodon y la gran triunfadora de la noche, K:rlek 11, una Hazy Pale Ale que nos dejó a todos un poco locos. ¡Las hamburguesas y el sándwich de pulled pork son un escándalo!

El comando IPA de Barcelona: ¡cada birra de un color!

El comando IPA de Barcelona: ¡cada birra de un color!

 

Sir William’s Pub (Liubliana)

La mejor cervecería de Liubliana. Situado en pleno centro, un pub totalmente ambientado a lo British, muy clásico y con buenos precios. 14 surtidores, la mayoría birras nacionales (Bevog, Reservoir Dogs, Tektonik, Pelicon, Human Fish, Hopsbrew…), aunque también había Guinness, Pöhjala y Elvis Juice, que yo recuerde. Yo me hice una tabla con 5 cervezas, alguna de ellas bastante curiosas, como por ejemplo la Brauhaus de Bevog, un lolazo de smoked pils, o la black IPA de Varissh. La carta era bastante amplia, unas 150 referencias, con cervezas nacionales, muchas cervezas belgas, Brewdog, Mikkeller… Cayó una Mikkeller Beer Geek Breakfast como la copa de un pino.

 

The Blackfriar (Londres)

Nada que ver con lo que sería un pub en plan craft y moderno; todo lo contrario: es un pub de lo más clásico. El interior es una caña, construido a finales del siglo XIX, y la decoración es una obra de arte. Es un local amplio, con chimenea, lleno de recovecos donde esconderte a tomarte tu pinta, examinar los mármoles de todo el pub con una Fuller’s London Pride o rodearte de monjes tallados en madera… ¡que no veas como dominarán de birra! Su punto fuerte son los 8 surtidores de cask beer que tienen: ese bombeo manual siempre es digno de disfrute. Tienen un buen abanico de Ales inglesas y, aparte de los eurosurtidores, también puedes pescar alguna Lagunitas o Sierra Nevada, entre otras, por la nevera…

Exteriores del The Blackfriar

Exteriores del The Blackfriar

Como buen british pub sirven comidas, y por su céntrica y estratégica ubicación suele estar bastante concurrido. Para mí, una joya de local: no me iría de Londres sin ver como me sirven una Timothy Taylor Landlord Cask en The Blackfriar.

El espectacular interior del The Blackfriar

El espectacular interior del The Blackfriar

 

Apollon Platebar (Bergen)

¡Esto es un pedazo de garito! Hecho para frikis como yo: en pleno centro de Bergen y a escasos metros del mítico Pub Garage, se encuentra esta rareza. 30 surtidores, unos 10 de cervezas industriales internacionales, y el resto de cervezas noruegas, más de 50 referencias en botella, precios asequibles para lo que es Noruega, etc. ¡Pero lo mejor es que también es tienda de música! Un montonazo de CDs y vinilos de bastantes estilos musicales, aunque obviamente yo sólo miré la zona de metal, y podías encontrar desde las últimas novedades hasta primeras ediciones de la época dorada del Black Metal. ¡Es un placer poder mirar musiquilla mientras te bebes algo de Nøgne Ø o de Kinn! Como detalle, comentaré que me pillé el Runaljod-Yggdrasil de Wardruna y el Neonism de Solefald a 5 euretes cada uno.

Birras y CDs, ¡qué gran combinación!

Birras y CDs, ¡qué gran combinación!

 

Lupulove (Castellón)

Me he dejado el Lupulove para redactar el último pensando en que al ser “mi segunda casa” las palabras fluirían de manera más fácil, pero todo lo contrario: es difícil de expresar lo bien que me siento en este garito; el buen trato que recibo por parte de Antonio, Víctor, Xuso, Cris y Raquel; la cantidad de buenos colegas que he hecho en este corto periodo de tiempo, todos con un mismo objetivo en común (beber una buena birra); las míticas tablas de los miércoles y los jueves con los colegas de toda la vida; las birreadas legendarias de los fines de semana; los eventos especiales tales como los Meet the Brewer, las presentaciones de los nuevos modelos de Castelló Beer Factory, las catas con el fin de identificar los diferentes tipos de lúpulo o la inolvidable cata de Imperial Stout que montó Alberto (repito: Alberto, ¡¡¡cuánto sabes de birra!!!); las épicas sesiones de música casposa a cargo de DJ The Clansman y DJ Granjero (qué tíos más majos y cachondos, estos 2 personajes); la de eventos que me he perdido; y los que me quedan por asistir…

Con los colegas catando petrolacos en el Lupulove

Con los colegas catando petrolacos en el Lupulove

Situado a escasos metros la Plaza Mayor, cuenta con 10 surtidores, de los cuales entre 3 y 5 están ocupados por las cervezas locales de CBF (Golden, Happy Hoppy, Porter 964, Engendro, Sant Rock o cualquiera de las experimentales), y el resto son cervezas pinchadas, tanto nacionales como internacionales, que intentan abarcar el máximo abanico de estilos posible, buscando tener una buena variedad, puesto que la calidad está asegurada.

En cuanto a la nevera, me gustaría decir que cada día se sale más, cada semana entran nuevos pepinacos de todos los estilos. Mencionar marcas es tontería, porque todas las buenas cerveceras pasan por esta nevera: más de 60 referencias que van entrando y saliendo a muy buen ritmo, ya que la peña cada vez entiende más y les pica la curiosidad por ir probando cosa fina. Siempre es un detallazo que no escatimen en aceitunas, papas o alpiste con cada birra y, en cuanto a la comida, puedes pedir nachos, guacamole, tablas de queso, embutidos o patés, o incluso puedes pedir a domicilio con entrega en el local. En este post podéis ver un montón de birrotes que han caído en el Lupulove, aunque una de las birras más especiales que me he bebido aquí fue aquel barril de Engendro que nos crujimos los asistentes el mismísimo día de nuestra boda. Si te gusta la birra, el Lupulove es, de calle, la mejor cervecería de Castellón.

Vaya, vaya, bocadillo de caballa...

Vaya, vaya, bocadillo de caballa…

 

Una vez finiquitado este tour europeo de grandísimas cervecerías me he dicho: “Ves a la nevera y a ver que te puedes crujir que pegue con el momento de la conclusión”, y en realidad sabía a por lo que iba: la Bommen & Granaten, una barley wine de De Molen, un birrón con mucho señorío, de un estilo en el que todavía tengo mucho que aprender.

Como siempre que se hace un top, es subjetivo. Hay garitos en este top 20 que tienen un punto sentimental personal que ha sido lo que les ha hecho entrar en el ranking. Eso sí, os puedo asegurar que si visitáis alguna de estas ciudades, vais a disfrutar de una gran cerveza y de un local entrañable en su estilo. Es más, el día que comentéis aquel viaje recordaréis: “Te acuerdas de los dos birrones que nos apretamos en aquel pedazo de garito?”, a lo cual tu acompañante es fácil que te responda así: “¡Ya te digo!”.

La última, y esto es un favor personal que os pido: si leéis este post y habéis estado en una cervecería alucinante, un pub impresionante o simplemente un local entrañable, carismático y legendario, dejadme un comentario con su nombre y ciudad, que si pongo pie en ese destino, seguro que voy a comprobar qué caldos tienen allí…

Estad atent@s, que tengo preparado más material cervecero para vosotr@s que no tardará en llegar. Mientras tanto, como siempre, ¡salud! 🍻

 

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