Descubriendo Liubliana en 2 días – Las 20 experiencias imprescindibles

Descubriendo Liubliana en 2 días
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¡Hola, viajer@s!

Hoy retomo por fin nuestro roadtrip por Eslovenia y os traigo el post sobre la capital del país: la bonita y verde Liubliana.

 

Liubliana, la bonita capital de un increíble país

Liubliana es una ciudad que nos sorprendió muy gratamente: llegamos a ella sin apenas saber nada sobra la ciudad y la encontramos sumamente agradable, bonita y, aunque parezca una contradicción, tranquila y, a la vez, animada. No tiene una gran Torre Eiffel, ni un impresionante Big Ben, ni un imponente Coliseo, sino que más bien toda ella es bonita, atractiva, agradable e interesante en sí, de una forma relajada y sin aspavientos ni delirios de grandeza.

Tiene una población de casi 300.000 habitantes, por lo que no se trata de una ciudad excesivamente grande: el casco antiguo es pequeño y compacto, perfectamente manejable para ir andando a todos lados, lo cual resulta muy práctico y cómodo.

Este centro histórico os sorprenderá con su belleza calmada, y encontraréis una variedad de estilos arquitectónicos que le dan un encanto ecléctico a la capital: después del terremoto de 1511, Liubliana fue reconstruida de acuerdo con los modelos de una ciudad renacentista, y tras el terremoto de 1895, la ciudad fue nuevamente planificada, esta vez siguiendo los patrones del estilo Art Nouveau.​ Así pues, la arquitectura de la ciudad presenta una interesante mezcla de estilos. Los grandes sectores construidos tras la Segunda Guerra Mundial incluyen a menudo un toque personal del arquitecto esloveno Jože Plečnik, que es una especie de héroe nacional para los eslovenos.

Debido a su peculiar ubicación geográfica de cruce de caminos y culturas, en Liubliana, como en el resto del país, encontramos influencias balcánicas, germánicas y mediterráneas. Es una de las capitales más verdes de Europa, y también es una de las capitales más seguras del mundo; en definitiva, es una delicia de ciudad que bien se merece una visita.

Nuestra estancia en la ciudad fue de 2 días, y yo diría que este tiempo 2-3 días, es suficiente para explorarla y descubrirla de forma que te puedes hacer una buena idea de cómo es, pero se te queda un poco la miel en los labios de poder conocerla más a fondo; desde luego, es una ciudad a la que no me importaría en absoluto volver para seguir conociendo, profundizando y descubriendo sus secretos ocultos.

Nosotros fuimos en agosto, en pleno verano, y he de decir que la encontramos muy agradable en esta época del año. Había un ambientazo y mucho turismo, pero sin llegar a estar saturada y ser agobiante. También hay mucha oferta para los turistas, tanto gastronómica como de ocio: yo no sé si he visto alguna vez tantas terrazas por metro cuadrado.

Cuando estuvimos nosotros, en agosto de 2017, había bastantes obras en la ciudad: el Puente de los Dragones y toda una margen del río estaban en obras, por ejemplo. Esto significa que, aunque a nosotros nos fastidiase un poco, la ciudad lucirá aún más bonita cuando terminen estas obras de mejora.

En este post voy a contar las 20 experiencias en la ciudad que no os podéis perder y que nosotros hicimos durante el tiempo que estuvimos, que, como decía, fue de 2 días y pico, para que os hagáis una idea de qué es lo que se puede ver en este tiempo, con algunas salidas fuera de la ciudad incluidas. ¡Vamos allá!



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Explorando Liubliana en 2 días – Las 20 experiencias imprescindibles

1. Puente de los Dragones

Desde nuestro hotel, que era el Hotel Park, del que luego hablaré largo y tendido, lo primero que encontramos, como a 5 minutos caminando si llega, es el Puente de los Dragones. Se trata de un puente muy querido por los locales, situado al noreste del casco antiguo, que está flanqueado por cuatro dragones alados de bronce, dos a cada lado del puente.

El Zmajski most, pues así se llama en esloveno, está abierto al tráfico, cruza el río Ljubljanica y, aunque se inauguró en el año 1901, se construyó como conmemoración del cuadragésimo aniversario del gobierno del emperador Francisco José I de Absburgo-Lorena, y estas son las fechas que aparecen a los lados del puente: 1848 – 1888. Sin embargo, también lo rodea una leyenda mucho más bonita e interesante, de origen mitológico nada menos: existe una leyenda que relaciona al héroe mitológico Jasón con el origen de la ciudad. Según esta leyenda Jasón, junto a los argonautas, mató a un feroz dragón y salvó a una virgen que este tenía secuestrada. Incluso hoy existen leyendas locales que dicen que cuando una virgen cruza el puente, los dragones menean la cola.

El Puente de los Dragones en todo su esplendor

El Puente de los Dragones en todo su esplendor

Se trata de un puente muy bonito y, sin duda, muy fotogénico, por lo que es obligatorio sacarse una foto con los dragones; sin embargo, por favor, no os subáis a ninguno de las esculturas de los dragones al hacerlo: no seáis esas personas.

A lo largo del todo el recorrido del río Ljubljanica por la ciudad hay, obviamente, otros puentes. El siguiente al Puente de los Dragones sería el Puente de los Carniceros, que queda junto al Mercado Central y recibe este nombre debido a que cerca de él era donde los carniceros ponían sus puestos en el mercado. Se trata de un puente peatonal con suelo de cristal que se ha convertido en el típico puente de los enamorados, donde las parejas van a colgar sus candados. Por supuesto, está ya repletísimo de candados, y entre esto, el suelo de cristal a través del cual podemos ver el agua del río Ljubljanica, y las esculturas que se encuentran alrededor, es también un lugar por el que vale la pena pasar. Otro de los puentes más famosos, o el más famoso, probablemente, es el Puente Triple, del que ya hablaré más adelante.

El Puente de los Carniceros, con todos los candados de los enamorados

El Puente de los Carniceros, con todos los candados de los enamorados

2. Castillo de Liubliana

Como comentaba antes, en el centro de Liubliana, las distancias son muy cortas: desde el Puente de los Dragones, que es el punto en el que estábamos, hasta el lugar en el que se coge el funicular para subir al castillo puede haber tal vez otros 5 minutos.

Prácticamente desde cualquier punto de la ciudad se puede ver el castillo sobre su pequeña montañita cubierta de verde bosque, que tiene una diferencia de altura con respecto al resto de la ciudad de unos 70 metros.

El castillo visto desde la ciudad

El castillo visto desde la ciudad

Tuvimos que hacer no llega a 10 minutos de cola para coger el funicular, cosa que no está nada mal, teniendo en cuenta que era pleno agosto y, por tanto, temporada altísima, sobre todo si lo comparamos con otros edificios emblemáticos europeos y otras visitas del mismo tipo, donde podemos encontrar colas realmente infernales. Este es un signo más de que sí, efectivamente, hay turismo y mucho, pero la ciudad no está masificada ni saturada de turistas.

El precio de la entrada al castillo y el billete del funicular de ida y vuelta es de 10 euros, y esta entrada incluye:

  • acceso al castillo y la torre
  • acceso al museo de marionetas
  • acceso a la exposición permanente de la historia de Eslovenia
  • billete de ida y vuelta del funicular

 

La verdad es que subir en el funicular siempre mola, y oye, es una experiencia más, que te permite, además, tener unas vistas estupendas de la ciudad durante todo el trayecto.

Con respecto al castillo, he de decir que no me pareció el típico castillo medieval tipo fortaleza, aunque en realidad sí que es de origen medieval y sí que era una fortaleza, pero no me parece que tenga ni la estructura ni el aspecto típicos que se te vienen a la mente cuando te hablan de un castillo medieval. Desde abajo, desde la ciudad, puede parecer más fortaleza de lo que en realidad es. Una vez allí arriba, da más la impresión de ser simplemente una zona alta amurallada de la ciudad.

Hay un gran patio central alrededor del cual se distribuyen todos los diferentes edificios, salas y torres. En este patio hay unas terrazas donde se puede tomar algo e incluso comer.

El patio interior del Castillo de Liubliana

El patio interior del Castillo de Liubliana

En cuanto a la visita: el museo de marionetas está bien: es curioso y bastante interactivo. Está incluido en el precio de la entrada, así que aunque no seáis mucho de marionetas ni de este tipo de exposiciones, vale la pena dedicarle 15-30 minutos, especialmente si vais con niños.

El museo de la historia de Eslovenia es bastante interesante. Creo recordar que hay alguna maqueta y un montón de paneles informativos. También se trata la vida y la obra del arquitecto Jože Plečnik, del que ya he hablado antes.

Rincones bonitos del Castillo de Liubliana

Rincones bonitos del Castillo de Liubliana

Aparte, durante la visita podremos disfrutar de unas vistas excepcionales de Liubliana desde esta posición ventajosa en la que está ubicado el castillo, dominando toda la ciudad. Hay en especial dos miradores que vale la pena visitar que muestran dos vistas diferentes de la ciudad: uno está en las murallas y otro está en una de las torres. Desde estos dos puntos podremos disfrutar de unas panorámicas espectaculares de la bonita Liubliana y dar rienda suelta a ese fotógrafo que todos llevamos dentro 🙂

Las vistas desde el castillo de Liubliana

Las vistas desde el castillo de Liubliana

3. Catedral de San Nicolás

La Catedral de Liubliana (Dolnicarjeva ulica, 1) data del S. XVIII, es de estilo barroco y al visitante procedente de Europa Occidental le llamará la atención su aspecto tan “del este”. Tiene dos grandes torres y una bonita cúpula octogonal de cobre con el típico tono verdoso que desarrolla este metal al estar sometido durante un tiempo prolongado a las inclemencias del tiempo. Llama la atención también que en el exterior, en el lado más cercano al mercado, hay un curioso reloj de sol con números romanos en una de las fachadas. Otro de los elementos que más llaman la atención del exterior son las magníficas puertas de bronce, que datan de 1996 y que se añadieron a la catedral como conmemoración de los 1250 años de cristiandad en el territorio esloveno y con motivo de la visita del papa Juan Pablo II.

La catedral de San Nicolás de Liubliana

La catedral de San Nicolás de Liubliana

En el interior destaca la decoración a base de mármol rosa, estuco blanco y piezas bañadas en oro. Destacan además los frescos barrocos, el coro tallado, el órgano y los ángeles del altar principal.

Esta catedral está muy encajonada en el entramado de calles de la ciudad y resulta bastante difícil de fotografiar en condiciones por este motivo; una lástima, porque luciría bastante más en un entorno algo más despejado.

En resumen, vale la pena acercarse y hacer una visita rápida (entrada gratuita) a este catedral “un poco diferente”, y admirar los elementos curiosos que acabo de describir, en especial las puertas de bronce forjadas con mil y un motivos y detalles.

Las espectaculares puertas de bronces con todos sus detalles

Las espectaculares puertas de bronces con todos sus detalles

4. Mercado Central de Liubliana

El edificio del mercado se extiende entre el Puente de los Dragones y el Puente Triple, en el lado derecho de la curva del río Ljubljanica. El mercado y la plaza Vodnik (en esloveno, Vodnikov trg), en la que se encuentra, son monumentos culturales de importancia nacional. El edificio del mercado fue diseñado, como no podía ser de otra manera, por el arquitecto Jože Plečnik, y fue construido entre 1940 y 1942. Todos los edificios de este arquitecto tienen un aspecto bastante interesante, y destaca su utilización de las columnas y de la piedra en las fachadas.

El Mercado Central de Liubliana

El Mercado Central de Liubliana

El edificio, como decía, alberga el mercado cubierto, pero en la plaza en la que se encuentra, la plaza Vodnik, también se celebra un mercado al aire libre la mar de animado e interesante: hay muchísimo ambiente y una gran variedad de productos, ya que puedes encontrar desde frutas y verduras (especial mención a las bandejitas de frutas del bosque y bayas súper apetecibles) hasta camisetas, souvenirs, productos típicos artesanales, como licores de miel, etc.

En cualquier visita a Liubliana hay que pasearse tanto por el mercado cubierto como por el mercado al aire libre, empaparse de su ambiente, examinar sus productos y disfrutar de la experiencia que todo ello implica.

El atractivo edificio del Mercado Central

El atractivo edificio del Mercado Central

5. Puente Triple y Presernov Trg

El Puente Triple (en esloveno, Tromostovje) es un grupo de tres puentes que cruzan el río Ljubljanica.​ Este puente conecta el barrio histórico y medieval de Liubliana a un lado con una de las plazas principales de la ciudad, Presernov Trg, ya en la zona más céntrica y moderna de la ciudad.

En este caso tenemos que volver a hablar de nuestro amigo Jože Plečnik: cuando el puente se construyó en 1842 se llamaba puente Spital (Hospital) y contaba únicamente con una arcada; sin embargo, entre 1929 y 1932, el arquitecto estrella esloveno añadió dos pasarelas laterales para peatones y decoró las tres vías con balaustradas de piedra y con farolas. A partir de ahí, cambió lógicamente el nombre a Puente Triple. Además, las escaleras de los puentes laterales bajan a las terrazas que se encuentran bordeando las orillas del río Ljubljanica a la sombra de los preciosos álamos, tan característicos del centro de la ciudad.

El Puente Triple, con sus tres pasarelas

El Puente Triple, con sus tres pasarelas

En el extremo del Puente Triple que da al caso antiguo encontraréis la oficina de turismo de Liubliana y, como decía, al otro extremo, se encuentra la preciosa Presernov Trg, que mi Lonely Planet describe muy acertadamente de la siguiente manera: “La quintaesencia de la fantástica estética arquitectónica de Liubliana es esta maravillosa plaza, espacio público de una elegancia comedida que, además de unir el centro con el casco antiguo, es el principal punto de encuentro de la ciudad”.

En esta plaza, ubicada ya en la zona peatonal del centro, encontramos el monumento a Preseren, el mayor poeta esloveno, que da nombre a la plaza; sin embargo, el elemento que preside y domina esta bonita plaza es un enorme edificio pintado de un llamativo rosa que resulta ser la Iglesia Franciscana de la Anunciación. No pasa desapercibido, os lo aseguro. Otros edificios destacables de esta monumental plaza son la Farmacia Central, que es un antiguo café de estilo italiano, el Palacio Urbanc, que es un edificio de estilo secesionista construido en 1903 y que ahora alberga unos grandes almacenes, y la casa Hauptman, que se trata de otra joya secesionista.

Otra cosa llamativa que tiene esta plaza, aunque no sé si estará siempre presente o fue algo puntual que montaron y coincidió cuando estábamos nosotros, es que tiene su propio microclima: si te ubicas en el centro de la plaza podrás disfrutar de una refrescante lluvia eslovena. Esto se debe a que han construido una especie de estructura a base de pequeñas tuberías que van salpicando agua como si de lluvia se tratase. Me imagino que es un guiño al cambiante clima esloveno, incluso en verano. Es posible que solo esté en los meses de calor, o que incluso fuese una cosa totalmente puntual y no algo que suelan hacer habitualmente, pero allí estaba cuando visitamos el país nosotros y fue algo que nos resultó bastante curioso.

¡Llueve!

¡Llueve!

A partir de esta plaza, si os situáis con la espalda hacia el edificio rosa de la Iglesia Franciscana de la Anunciación, pasear por la zona del río que queda a vuestra derecha, por cualquiera de las dos orillas, es una auténtica delicia: hay muchísimo ambiente, todo tipo de restaurantes, cafeterías, heladerías, etc., todos ellos con sus correspondientes terrazas bonitas y elegantes (nada de sillas de plástico cutronas y sombrillas de Coca-Cola) y hasta pequeños puestecitos de artesanía.

Esta zona del Puente Triple, la Plaza Presernov y las callejuelas de las orillas del río es algo que no os podéis perder en vuestra visita a Liubliana: debéis ver con vuestros ojos esta elegancia sin pretensiones, ese ambiente tan animado, esa belleza del río con sus álamos… Sin duda, una de las zonas más agradables de la capital eslovena.

6. Plazas del casco antiguo

Si habéis bajado paseando por la orilla del río en dirección sur como os he comentado en el punto anterior, ahora podéis subir en dirección norte paseando por la ristra de pequeñas plazas y callejuelas del casco antiguo, en la zona este con respecto al río.

La zona del casco antiguo es una mina arquitectónica, donde buena parte de los edificios son barrocos, e incluso algunas de las casitas que encontramos conservan el estilo medieval. ¡Una auténtica maravilla!

Callejuelas adoquinadas del casco antiguo

Callejuelas adoquinadas del casco antiguo

A efectos prácticos, viene a ser una única calle recta que no hay que abandonar, pero en realidad estaremos pasando de calle en calle y de plaza en plaza casi sin darnos cuenta. ¡Empecemos!

La primera de las plazas, la que está situada más al sur, es Gornji Trg. Si vamos recorriendo esta plaza/calle en dirección norte, llegaremos a Stari Trg y, si continuamos con nuestra caminata en el mismo sentido, llegaremos finalmente a Mestni Trg, que es la Plaza del Ayuntamiento. De hecho, si seguimos subiendo todavía más, llegaremos ahora a la catedral de San Nicolás y, si nos asomamos a la zona del río, volveremos a ver el precioso Mercado Central y el mítico Puente de los Dragones. ¿Esto qué significa? Pues que habremos hecho un recorrido circular: todo lo que he descrito hasta aquí lo hicimos en un día, así que en un solo día habremos dado una vuelta al casco antiguo de Liubliana, habremos visitado el castillo y habremos vuelto a nuestro punto de partida por otra ruta diferente, lo cual en nuestro caso nos permitió retirarnos a nuestro fantástico Hotel Park, muy cerca del Puente de los Dragones, después de este recorrido tan completito. Es una buena ruta de un día para empezar a conocer bien la ciudad.

El casco antiguo de Liubliana tiene un encanto especial

El casco antiguo de Liubliana tiene un encanto especial

Pero volvamos de nuevo a estas placitas del casco antiguo, porque vale la pena describir el ambientazo que había por allí. Están completamente repletas de restaurantes de todo tipo, con sus correspondientes terrazas en las callecitas peatonales, llenas a rebosar de gente cenando fuera o tomando algo en pleno agosto. Es una zona genial para salir a comer o cenar para disfrutar del buen tiempo y del ambientazo que tienen estas calles. ¡Recomendadísimo!

Y no solo eso: como ya he dicho antes, el suelo adoquinado y las casitas que conservan el estilo y el encanto antiguo que abundan en todas estas calles y plazas convierten a esta zona en un lugar obligatorio para dar un paseo y maravillarse con la belleza sencilla y elegante de Liubliana y con su excelente vida social.

La animadísima Stari Trg, con sus bonitos edificios antiguos

La animadísima Stari Trg, con sus bonitos edificios antiguos

7. Kongresni Trg

La Plaza del Congreso, llamada así en honor al congreso de la Santa Alianza convocado por Austria, Prusia, Rusia y Nápoles en 1821 y celebrado en Liubliana, es una de las principales plazas de la ciudad. En ella han tenido lugar numerosos hechos históricos; sin ir más lejos, aquí se declaró la independencia de los estados eslovenos, croatas y serbios con respecto al Imperio Austro-Húngaro en 1918, por ejemplo.

Actualmente es famosa por sus conciertos al aire libre y sus celebraciones de acontecimientos nacionales. En esta plaza se encuentra el edificio del rectorado de la Universidad de Liubliana, que fue erigido originariamente como palacio ducal en 1902, y que es realmente maravilloso.

El edificio del rectorado de la universidad en Kongresni Trg

El edificio del rectorado de la universidad en Kongresni Trg

El centro de la plaza lo ocupa un gran parque llamado Zvezda, que significa “estrella” en esloveno, debido a la forma del mismo. Por cierto, ¿adivináis quién diseñó este frondoso parque? Sí, efectivamente: no fue otro que el amigo Jože Plečnik, ¡menuda máquina de tío! Prácticamente rediseñó él solito la ciudad entera a lo largo de su vida.

Otros edificios destacables de esta plaza son la Iglesia Ursulina de la Santa Trinidad, de estilo barroco; el edificio del Casino, de estilo neoclásico; y el edificio de la Orquesta Filarmónica de Eslovenia.

En resumen, se trata de una plaza agradable, llena de edificios interesantes y de gran belleza, con el Parque Estrella en el centro como guinda del pastel. Vale la pena darse un paseo por esta elegante zona que tiene, además, importancia histórica.



8. Biblioteca Nacional y Universitaria

Este edificio es ni más ni menos que la obra maestra de Jože Plečnik. Según la descripción de mi Lonely Planet: “Para apreciar la filosofía de este gran hombre hay que entrar por la puerta principal (atención a los pomos con forma de cabeza de caballo) de Turjaska ulica y encontrarse casi sumido en la oscuridad, rodeado de mármol negro. A medida que se ascienden las escaleras, se llega a una columnata bañada por la luz (la luz del conocimiento, según los planes del arquitecto)”. Suena interesante, ¿verdad? Pero tal vez os estaréis preguntando, “Pero Débora, ¿porque nos copipegas la descripción de la Lonely Planet, con lo que te gusta a ti deleitarte en la descripción de las cosas?” Pues bien, efectivamente hay un motivo, y atent@s porque la cosas tiene guasa: resulta que el horario de apertura de la biblioteca es de 8 de la mañana a 8 de la tarde. Vale, pues nosotros fuimos exactamente a las 7 de la tarde, un poquito tarde, pero bueno, es lo que hay, habíamos estado haciendo otras visitas y otras cosas e íbamos con el tiempo algo justo. Pues al llegar a la biblioteca nos encontramos con la puerta cerrada por dentro, tocamos a la puerta y, al cabo de un ratito, sale la funcionaria, cierra la puerta con llave por fuera, nos mira y nos dice: “It’s closed”. ¡Y se da la vuelta y se va! ¡Con dos ovarios! Me quedé tan descolocada, con la boca tan abierta y tan bloqueada que no me dio ni para decirle: “¡Oye, que queda una hora para el cierre!”. Pues no, ahí me quedé plantada, alucinando, y la mujer se fue a hacer sus cosas que tendría que hacer… Alucinante.

Total, que nos quedamos sin ver la obra maestra del arquitecto esloveno por antonomasia 😭😭😭 Pues nada, me toca tomármelo como una razón más para volver a Liubliana…

La Biblioteca Nacional y Universitaria... ¡con la buena pinta que tiene! :(

La Biblioteca Nacional y Universitaria… ¡con la buena pinta que tiene! 🙁

9. Crucero por el río Ljubljanica

Como ya he mencionado, Liubliana está dividida en dos por el río que atraviesa el centro de la ciudad, cuyo nombre es el río Ljubljanica. Pues bien, existen diferentes empresas que ofrecen cruceros por el río para ver la ciudad desde otra perspectiva. En principio no entraba en nuestros planes hacerlo, pero como se nos fastidió el plan de la Biblioteca Nacional porque la señora funcionaria tenía recados que hacer, decidimos hacer el crucero, con un cabreo monumental por mi parte. Pues bueno, a pesar de no estar del mejor humor posible, la verdad es que resultó ser un paseíto en barca la mar de agradable y que vale la pena hacer.

El río Ljubljanica, con sus orillas repletas de verdísimos árboles e innumerables terrazas

El río Ljubljanica, con sus orillas repletas de verdísimos árboles e innumerables terrazas

Hay varias empresas que se dedican a hacer este crucero y, de hecho, a medida que vas paseando por el centro de la ciudad, te ofrecen las chicas el panfletito y te “invitan” a hacer el crucero, así que no os preocupéis, que no hay ni que buscar la empresa en cuestión, te la vas encontrando 😀

Creo recordar que el precio era 6 euros, y el crucero consta de un recorrido por el río Ljubljanica a través de toda la ciudad y por las afueras de la misma, ya que llega un momento que dejas de ver casas y edificios y empiezas a ver primero un bonito parque y, más adelante, un bosque en toda regla. Aparte del evocador paisaje, también vimos a un montón de gente practicando stand-up paddle en el río, varias bandadas de patos nadando y lo que suponemos que era algún tipo de nutria, que nos llamó muchísimo la atención.

¿Es verde o no es verde Liubliana? ¡Me encantan los sauces llorones!

¿Es verde o no es verde Liubliana? ¡Me encantan los sauces llorones!

Una vez llegados a cierto punto, el barco dio la vuelta y emprendimos el camino de vuelta: una vez en la ciudad, el recorrido fue más allá de donde habíamos cogido el barco, así que realmente llegamos a ver tooodo el centro de la ciudad desde el río: pasamos por debajo del Puente Triple, el Puente de los Carniceros, el Puente de los Dragones, bordeamos el Mercado Central y, por supuesto, tuvimos vistas del castillo de Liubliana desde el río.

En general, una experiencia más que satisfactoria que ayudó bastante a que se me pasase la mala leche que me había entrado con el tema de la biblioteca. Ah! Una cosa más: a bordo tienen una pequeña nevera con refrescos, aguas, cerveza y creo que algún que otro snack. Nosotros no tomamos nada, pero está bien saberlo, ¿no?

El Puente Triple y la Plaza Presernov desde el crucero

El Puente Triple y la Plaza Presernov desde el crucero

10. Cuevas de Postojna

Empezamos ahora con algunas de las visitas que hay que hacer fuera de la ciudad. Es un auténtico pecado visitar Liubliana y no hacer las 3 visitas que voy a mencionar, bastante de pasada, a continuación. Digo que las mencionaré de pasada porque molan tanto que se merecen totalmente un post aparte donde me pueda explayar explicando todos los detalles y, si lo hago en este, va a quedar kilométrico y no vale la pena complicarnos tanto. ¡Así que estad atent@s al post sobre las mejores visitas que se pueden hacer desde Liubliana, que no tardará en llegar! 😜

Increíbles columnas es las Cuevas de Postojna

Increíbles columnas es las Cuevas de Postojna

El complejo de cuevas de Postojna es la mayor atracción subterránea de Eslovenia. Por fuera no lo parece, pero cuando os montéis en el trenecito, os adentréis en las profundidades de la tierra y empecéis a explorar, comenzaréis a haceros una idea de su magnitud y de su belleza. Las cavernas ofrecen una infinidad de formas caprichosas en sus diferentes salas: desde adornadas arañas de luces y goteantes fideos rocosos hasta maravillosas estalagmitas, estalactitas y columnas, todas ellas creadas por el incesante goteo del agua rica en minerales a lo largo de los siglos.

Es una visita preciosa, alucinante, que te deja sin palabras. ¡No os lo perdáis, en serio!

El Puente Ruso en las Cuevas de Postojna

El Puente Ruso en las Cuevas de Postojna

11. Castillo de Predjama

Otra de las visitas que se pueden hacer desde Liubliana y que no os podéis perder es el Castillo de Predjama. Queda muy, muy cerquita de Postojna, así que se pueden combinar y hacer las dos visitas en una mañana: nosotros es lo que hicimos.

El Castillo de Predjama es simplemente uno de los más espectaculares y originales del mundo. Si tú quieres que tu castillo sea inexpugnable, toma nota de la estrategia de los creadores del Castillo de Predjama: colócalo en el acceso a una cueva y en mitad de un acantilado de más de 100 metros. De este modo será sencillamente inconquistable.

Tiene cuatro plantas construidas por partes desde 1202, aunque la mayor parte de lo que se ve ahora data del S. XVI. Una interesante audioguía explica las principales curiosidades, particularidades, historias y leyendas del lugar… ¡y hay muchas!

Sinceramente, no se me ocurre una mañana mejor invertida que la dedicada a visitar las preciosas cuevas de Postojna y el imponente e inexpugnable Castillo de Predjama: ¡no os arrepentiréis! Para obtener más datos sobre estas visitas, estad atent@s al post sobre las mejores visitas que se pueden hacer desde Liubliana que no tardaré en publicar.

El imponente castillo de Predjama, incrustado en la roca

El imponente castillo de Predjama, incrustado en la roca

12. Cuevas de Skocjan

Voy a echar mano de mi Lonely Planet otra vez (soy muy fan, ¿se nota? 😜) para copiaros la magistral descripción que hace de estas cuevas: “Si las cuevas de Postojna son barrocas, las de Skocjan son góticas. En este lugar reina el melodrama: léase Julio Verne, Tolkien y Wagner todo en uno. Aquí hay que olvidarse de reptar por diminutos espacios subterráneos: la cueva de los Susurros presenta paredes de cientos de metros de altura, mientras el puente Cerkevnik cruza un tenebroso abismo de 45 metros de caída donde el río Reka se abre camino entre la roca”. Flipante, ¿no? ¡Pues es tal cual! Para que os hagáis una idea, la imagen que me viene a mí a la mente al pensar en la excursión que hicimos por estas cuevas es la de una montaña hueca por dentro. Da yuyu de pensarlo, ¿no? ¡Pues imaginaos vivirlo! Otra experiencia imperdible en Eslovenia, hacedme caso. De nuevo, os lo contaré todo con más detalle en el post que haré sobre las mejores excursiones desde Liubliana.

¿Veis el puente con las dos minúsculas personitas, no? Pues sí, de ese tipo de inmensidad estamos hablando...

¿Veis el puente con las dos minúsculas personitas, no? Pues sí, de ese tipo de inmensidad estamos hablando…

13. Comer ramen en el Tokyo Piknik

Empezamos con el apartado de comida y bebida, que también son experiencias, ¿no? 😋

A ver, os pongo un poco en antecedentes: yo soy muy fan del ramen, pero como vivo en Castellón, una ciudad pequeñita sin mucha variedad gastronómica exótica, siempre que salgo de viaje intento buscar sitios donde comer lo que no puedo comer en casa: ramen, comida india, tailandesa, etc. Entonces, al ver anunciado en la oficina de turismo este sitio de ramen, nos faltó salir corriendo para ir a pillar mesa y satisfacer nuestro antojo galopante de ramen.

El Tokyo Piknik (Cankarjevo nabrežje) probablemente no sirve el mejor ramen del mundo, pero el que tomamos estaba bien rico, el local está en el centrísimo de Liubliana, en un entorno agradable, en una zona toda llena de restaurantes y terracitas, y los precios eran más que razonables. Aparte sirven otros platos japoneses o asiáticos, como noodles, gyozas, donburi, etc., y no asiáticos, como hamburguesas. Además también hacen un montón de cócteles. Un buen sitio para reponer fuerzas.

Ramen ricooooo!

Ramen ricooooo!

14. Cenar en el Restaurante Julija

En la zona de las plazas del casco antiguo de las que he hablado antes, el Restaurante Julija (Stari trg 9) es probablemente el mejor restaurante de la turística Stari trg, en la que se encuentra. Nosotros cenamos allí el primer día en la ciudad y fue una gran experiencia: platos tradicionales eslovenos, pasta, risottos, ensaladas y demás, todo de gran calidad, acompañado de unas buenas copas de vino esloveno. Cenamos en la terraza, montada sobre el adoquinado de la calle peatonal, que estaba llena a reventar de gente cenando, y con un ambientazo increíble por la calle, llena de gente paseando, parando a tomar algo, mirando escaparates…

Buena comida, buen ambiente, buenos precios = Buenísima experiencia.

15. Reponer fuerzas por dos duros en el Klobasarna

Este pequeñísimo local del casco antiguo, frente a la catedral, está especializado en uno de los platos eslovenos más tradicionales: la Kranjska klobasa. Se trata de una súper salchicha con denominación de origen protegida de la UE.

En el Klobasarna (Ciril-Metodov trg 15) se pueden comprar unidades enteras o mitades, siempre con un poco de col, pan y mostaza. Si hay más hambre, se puede añadir un plato de jota al menú, que es una sustanciosa sopa de judías y nabo en escabeche, o ricet, un estofado de cebada.

Nosotros tomamos una salchicha cada uno, una craft beer local por cabeza, y compartimos un bol de ricet: todo buenísimo y baratísimo, y salimos de allí con el estómago bien llenito. Eso sí, el local es minúsculo, y en la terraza apenas hay cuatro mesas disponibles, así que planteáoslo como comida para llevar o más os vale tener mucha suerte o mucha paciencia para poder sentaros allí: ¡nosotros tuvimos suerte! 🍀 ✌

Hmmmm, sencillo y delicioso!!!

Hmmmm, sencillo y delicioso!!!

16. Cenar en la Paninoteka

En la Paninoteka (Jurčičev trg 3), bastante cerca del Puente Triple, en la margen izquierda del río, la especialidad son los sándwiches. Sin embargo, nosotros optamos por pasta y gnocchis y aún estamos flipando. Cenamos en la terracita, a dos pasos del río, en un ambiente súper agradable y ya os digo que lo de la comida no tenía nombre. ¡Qué buenísimo todo! 😋 Tanto el precio como el servicio genial y, si volviésemos a Liubliana, repetiríamos sin duda en este gran local.

17. Probar los mejores helados del mundo en la Gelateria Romantika

Much@s pensaréis: “Débora, ahí te has flipado. ¿Cómo van a estar los mejores helados del mundo en Liubliana?”. Pues eso mismo pensé yo cuando lo leí en la Lonely Planet. Pero después de haber ido (¡dos veces en dos días!) a la Gelateria Romantika, juro defender hoy y por siempre a capa y espada que los mejores helados del mundo se venden aquí, en este minúsculo local de la capital eslovena. ¿Habéis probado alguna vez un helado de lavanda? ¿O uno de caramelo salado tan bueno que se os hayan saltado las lagrimillas? De verdad, lo de esta heladería no es ni medio normal. Este es otro de los sitios al que tenéis que ir sí o sí, repito, sí o sí, cuando visitéis la capital de Eslovenia. Y entonces, venís aquí al post y me contáis qué tal la experiencia, a ver si son los mejores helados del mundo o no 😎.

Gelateria Romantika: ¡un show!

Gelateria Romantika: ¡un show!

18. “Atracar” la tienda de cervezas Ze V Redu Primoz

Si nos seguís regularmente o nos conocéis personalmente, ya sabréis que Félix y yo tenemos un poquito de obsesión con la cerveza, y para muestra, un botón.

Vale, pues eso significa que cuando viajamos, aparte de los mejores sitios para ver de cada destino, también buscamos los mejores garitos de heavy y rock y las mejores cervecerías. Pues inauguramos oficialmente la sección cervecera del post con esta súper tienda de cervezas. Estaba a como 1 minuto andando de nuestro hotel, con lo cual era un peligro, porque la veíamos cada vez que íbamos al hotel o bajábamos al centro. Al final entramos y no decepcionó.

El Ze V Redu Primoz (Trubarjeva 44) es una pedazo de bottle shop de las que sales cargad@ por encima de tus posibilidades. ¡Como el coche no iba ya suficientemente hasta los topes! 🙄 Estamos hablando de unas 200 referencias en botella, de las cuales más o menos la mitad serían eslovenas y de la cervecera Pöhjala y el resto serían internacionales, y podemos encontrar tanto cervezas artesanales como clásicas.

Un dato curioso es que el dueño habla español perfectamente, ya que, según nos contó, su pareja es argentina. Es un tipo muy majo que no dudará en ofrecer indicaciones, recomendaciones y ayuda sobre los lugares o locales de Liubliana que más vale la pena visitar, así como, por supuesto, sobre las múltiples cervezas que querréis llevaros de recuerdo a casa 😂.

La espectacular bottle shop de Liubliana

La espectacular bottle shop de Liubliana

19. Descansar copa en mano en el Sir William’s

Estar de vacaciones es agotador. Lo digo en serio: nosotros no paramos, y después de las vacaciones siempre necesitaría otras vacaciones para recuperarme de las primeras. Se camina mucho, se hacen colas, hay plantones… Entonces, llega un momento en el que hay que parar y en el que ya se considera que te has ganado la cervecita de rigor. Un buen lugar para recuperar fuerzas en Liubliana es este pub, el Sir William’s (Tavčarjeva ulica 8a).

Cuenta con 14 surtidores y unas 150 referencias en botella, y sus cómodos y amplios sofás de cuero te invitan a descansar tranquilamente, cervecita en mano, después de un día agotador de turisteo a tope. El aspecto es de pub tradicional inglés, y los camareros son amables, entendidos y hablan varios idiomas extranjeros, incluido el Klingon, según su página web. ¡Qué cachondos! 😂.

Aparte, también se pueden pedir algunos platos fríos de embutido o queso para picotear, si apetece. Un buen lugar para tomarse una buena cerveza, sí señor.

Petrolaco que se bebió Félix en el Sir William's

Petrolaco que se bebió Félix en el Sir William’s

20. Liarse a cócteles en el Captain’s Cabin

En el Captain’s Cabin (Ključavničarska ulica 5) tuvimos una experiencia totalmente surrealista.

Resulta que el primer día, después de comer nuestro ramen, íbamos a ir al hotel a echarnos una siesta, ya que veníamos directos del festival MetalDays y de un paso superfugaz por Bled, y la verdad es que estábamos hechos polvo. Pues de camino al hotel, empezó a llover. Pero no cuatro gotas, no: un auténtico diluvio que apareció de la nada y nos pilló totalmente por sorpresa. Miramos a nuestro alrededor y vimos un cartel: “Captain’s Cabin: la mejor coctelería de Liubliana. Cócteles 2 x 1”. No nos lo pensamos: entramos dentro en plan “hemos triunfado”. Teníamos un buen plan: nos tomamos un cubatita rápido, esperamos a que pase la lluvia, que seguro que esto se despeja rápido, y vamos al hotel a echarnos esa siesta que tanto nos apetecía.

El local en sí molaba un montón: era subterráneo y estaba todo decorado como si fuese el interior de un barco, todo de madera y con motivos marineros, etc. Pillamos la carta y había más de 100 cócteles diferentes. Le decimos al camarero: “Venimos por el 2 x 1: queremos un gin tónic y un mango passion”. ¿Vosotr@s que os esperáis que os traiga el camarero en una situación así? Pues 1 gin tónic y 1 mango passion, ¿no? ¡¡¡Pues no!!! El colega nos trajo 2 gin tónics y 2 mango passions. Ese era su concepto del 2 x 1 en cócteles. ¡Nos partíamos! Total, que nuestra esperada siesta ya empezó a desvanecerse en el horizonte y, de hecho, acabó de esfumarse del todo cuando vimos aparecer por la puerta a una horda de como 20 heavies que, claramente, venían del mismo festival que nosotros. Empezaron todos a pedir cócteles y chupitos como si no hubiera mañana y, además, para acabar de liarla, resulta que había una jukebox en el garito para que los mismos clientes pusiesen la música que les diese la gana. Ahí ya fue cuando se fue todo al aire. ¿Qué hacen 25 heavies en un pub con acceso a la música? Pues liarla muy parda… Os aseguro que ahí no sonó ni Iron Maiden ni AC/DC ni nada parecido… ¡Moló un montón! 😂

Efectivamente, de siesta ni hablar después de todo esto y, anécdotas locas aparte, el garito está genial: está súper céntrico y hay un montón de cócteles ricos entre los que elegir. Lo único: aclarad primero con el camarero a ver si su concepto de 2 x 1 es el mismo que el vuestro si no queréis que se os vaya todo un poco de las manos…

El timo del 2 x 1

El timo del 2 x 1

 

BONUS

21. Alojarse en el Hotel Park

Por último, quiero haceros una recomendación en cuanto al alojamiento en Liubliana. Nosotros nos alojamos en el Hotel Park, a solo un paso del centro de la ciudad, y no podemos estar más satisfechos con nuestra elección. El Hotel Park (Tabor 9) es una gran opción de alojamiento por varios motivos.

La ubicación del hotel es realmente inmejorable: el hotel en sí se encuentra dentro de un parque, de ahí el nombre del hotel, y está a menos de 5 minutos del Puente de los Dragones, así que está cerca de literalmente todo. Las habitaciones son amplias, limpias, luminosas y bien equipadas, además de que tienen unas vistas espectaculares de toda la ciudad.

Este hotel además tiene una filosofía diferente que nos encantó: el hotel se basa en valores ecológicos y de desarrollo sostenible, y se preocupan por fomentar el respeto por el medio ambiente y la colaboración con las comunidades locales. Su lema es “Reduce, reuse and recycle” (Reducir, reutilizar y reciclar) y esta filosofía está presente en absolutamente todo: el mobiliario, los accesorios, los productos de higiene, la comida que se sirve…

Nuestro querido Hotel Park

Nuestro querido Hotel Park

Un ejemplo más de este compromiso con el medio ambiente es el hecho de que hayan instalado unas colmenas de abejas en la azotea del hotel. Esta decisión se tomó con el fin de ayudar a la población de abejas carniola, típicas de Eslovenia, a sobrevivir en la ciudad. Se trata de una especie de abeja de las más inofensivas que hay y, de hecho, los locales las tratan prácticamente como si fuesen moscas. Por otra parte he de decir, que nada más llegar a Eslovenia, en el primer día del festival MetalDays, a mí me picó una, pero me aseguran que no es en absoluto lo habitual y, de hecho, no volvió a haber incidentes en todo el resto de las vacaciones. En fin, suerte que tiene una a veces… 😒

Las colmenas en la azotea del Hotel Park

Las colmenas en la azotea del Hotel Park

Total, que, como decía, en la azotea hay dos colmenas de abejas, a partir de las cuales el hotel produce su propia miel, de la cual nos regalaron una muestra en dos pequeños tarritos, ¡más majos! 😊 En la azotea también siembran plantas aromáticas que utilizan en los platos del restaurante. Podéis preguntar en recepción si alguien os puede hacer un pequeño tour por la azotea para verlo todo vosotros mismos y, ya de paso, disfrutar de las vistas de la ciudad.

Hablando de comida: los desayunos eran para chuparse los dedos. Aparte de lo típico que te puedes encontrar en los desayunos de los hoteles (embutido, cereales, pastitas, etc.), también tenían cositas un poco más exóticas, como hummus, un queso tipo ricotta típico de Eslovenia, macedonia de frutas o la propia miel del hotel. No probamos más que los desayunos, pero todo lo que se servía en el restaurante tenía una súper pinta: platos típicos eslovenos y clásicos de la cocina internacional preparados con ingredientes frescos y principalmente locales. Además, tiene su propia pastelería, donde preparan tartas y postres caseros, ¡y hasta sus propios helados! 😋

El personal, por otra parte, era atento, agradable y preparado, y, a pesar de estar en el centro, el acceso con el coche es sencillo y también hay facilidad de aparcamiento justo al lado del hotel. Otro gran plus para nosotros fue que el hotel dispone de habitación con lavadora y secadora. Después de un festival de una semana, era muy necesario hacer algo de colada, y el hecho de que el Hotel Park nos ofreciese la oportunidad de hacerlo fue un gran triunfazo.

En resumen, no se me ocurre un lugar mejor para nuestra estancia en Liubliana: buena ubicación, buen precio, buenas instalaciones, buenas vistas, buena comida y buenos valores. ¿Qué más se puede pedir, en serio? Ojalá todos los hoteles en todas las ciudades del planeta se pareciesen un poco más al Hotel Park de Liubliana: seguramente el mundo iría un poquito mejor.

Las vistas desde nuestra habitación: impresionantes

Las vistas desde nuestra habitación: impresionantes

 

 

Aquí os dejo un vídeo que he preparado con el material que grabamos en nuestra estancia en la capital eslovena y en las excursiones que hicimos desde Liubliana, que ya he mencionado. Las imágenes están exactamente en el orden en el que van apareciendo las visitas en el post, así que nos tendréis ninguna dificultad en identificar qué es qué en el vídeo 🙂 ¡Espero que os guste!

Bueno, pues hasta aquí este top 20 más bonus de experiencias que no os podéis perder en Liubliana. Estoy segura de que si visitáis la capital de Eslovenia, vais a coincidir conmigo en que es un lugar sumamente agradable, bonito e interesante, con su cruce de culturas, su río, su castillo, sus edificios elegantes, sus animadas calles y plazas, su encantadora gente y sus mil y un lugares donde comer, cenar o tomar algo. ¡Ah! Y los helados… ¡no os olvidéis de los mejores helados del mundo! 😜 🍧 😋 🍨

 

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