Visita a Stonehenge desde Londres: toda la información que necesitas

Stonehenge desde Londres
Facebooktwittergoogle_plusinstagram

¡Hola, viajer@s!

Hace poco os contaba mi visita a Londres y mi propuesta para disfrutarlo a tope en una semana para metalheads y frikis. Sin embargo, se me quedaron un par de actividades pendientes por contar que se merecían un post aparte: una es la visita a Warner Bros. The Making of Harry Potter y otra es esta, la visita a Stonehenge desde Londres. Así que preparaos, que viene un montón de información útil para ponéroslo muy fácil a tod@s aquell@s de vosotr@s que estéis interesados en visitar este emblemático lugar desde la capital.

¿Qué es Stonehenge?

Stonehenge es un monumento megalítico del neolítico situado en el condado de Wiltshire, a unos 140 km de Londres. Stonehenge está formado por grandes bloques de rocas distribuidos en cuatro circunferencias concéntricas y su función no está clara del todo, pero se barajan las opciones de que se utilizaba como templo religioso, monumento funerario u observatorio astronómico para predecir las estaciones.

¿Cómo llegar a Stonehenge desde Londres?

Para llegar a Stonehenge desde Londres, por supuesto, siempre está la opción de alquilar un coche e ir por tu cuenta, pero teniendo en cuenta los precios de los alquileres de coches y que conducir por Londres para personas que no están acostumbradas a ello tiene que ser “una experiencia religiosa”, nosotros nos decantamos por la opción de un tour organizado, que además pensamos que nos ahorraría tiempo.

Nosotros lo compramos a través de la página de turismo oficial Visit London, y el operador de este tour en concreto es Golden Tours. Desde la página de Visit London se puede elegir entre muchas opciones de tour, combinando Stonehenge con muchas otras actividades: Bath, Windsor, Oxford, Salisbury, Buckingham Palace, etc. Sin embargo, como a nosotros lo que realmente nos interesaba era Stonehenge, y al combinar más actividades el tour pasaba de ser solo de medio día a ser de día entero, decidimos hacer el que se llama Simply Stonehenge Tour – Afternoon (creo que solo está disponible en verano), que cuesta 45 libras por persona y sale a las 13:30 desde las oficinas del operador situadas justo detrás de Victoria Station y te vuelve a dejar en Londres, en Kensington, a las 19:00 – 20:00 h. De esta manera, teníamos toda la mañana para hacer otra cosa, y como ya expliqué en mi post sobre Londres, lo que hicimos fue pasear por todo el South Bank y llegar hasta las oficinas del operador de Victoria Station andando y, ya desde allí, empezar el tour. Por lo tanto, se puede ir a Stonehenge desde Londres en el mismo día y volver combinando la visita con otras actividades, e incluso dedicarle solo la mañana o solo la tarde si solo visitas Stonehenge, y así no te ocupa tanto tiempo y aprovechas al máximo el día, ya que en Londres ese mismo día puedes hacer otra actividad.

El medio de transporte es, por supuesto, en autobús, y por lo que recuerdo, se tarda aproximadamente 2 horas en llegar y otras 2 en volver (tal vez un poco menos), ya que, como he comentado antes, Stonehenge se encuentra a unos 140 km de Londres, y entrar y salir de la ciudad cuesta lo suyo.

Antes de llegar, desde la carretera, ya se ve el círculo de piedras y, ya desde lejos, te llama y te llama. ¡Qué ganas de llegar!



Una vez allí

Se trata de un tour sin guía físico, pero el precio incluye la audioguía para la visita. El autobús te deja en el Centro de Interpretación y, desde allí, hay que coger un autobús lanzadera que te lleva directamente a Stonehenge; tarda unos 5 -10 minutos en llegar.

Una vez llegas a la zona, la visita es por libre con la audioguía, así que simplemente vas siguiendo los numeritos que encuentras por toda la zona y vas escuchando la información relacionada con las piedras y con el resto de elementos del conjunto, que consta además de zanjas, montículos y otros elementos del terreno.

Todo el perímetro de las piedras está protegido por un cordón de seguridad que te impide acercarte, por lo que las piedras no se pueden tocar. Por una parte es un fastidio, porque sería chulísimo “sentirlas”, pero por otra parte es comprensible, porque hay gente muy cafre y muy inconsciente por ahí, y de este modo nos aseguramos de poder seguir disfrutando de ellas en buen estado durante muchos, muchos años más. Otro punto positivo de no poder acercarte a las piedras es que consigues hacer fotos bastante chulas aunque toda la zona esté llena de gente (que lo está), ya que al menos no se ven a un montón de turistas entre las piedras.

El conjunto es realmente impresionante: las piedras son enormes, majestuosas, misteriosas, místicas y todos los demás adjetivos grandilocuentes que le queráis añadir. Además se encuentran en un prado verde de césped literalmente en medio de la nada: no se ven edificios ni construcciones de ningún tipo, estás tú en medio de la naturaleza con el círculo de piedras, nada más. Bueno, ¿sabéis lo que sí que hay? Cuervos. Muchos cuervos. Se pasean por el césped, se posan sobre las piedras, vuelan sobre el círculo del monumento… el sitio es suyo. Y ¿sabéis qué? Me encantan. Hacen que el sentimiento de misterio sea aún mayor. Además, puede que a otros no se lo parezca así, pero considero que tuvimos suerte con el tiempo, porque nos hizo un día típicamente inglés, nublado, gris, con llovizna y frío, y, la verdad, pienso que es el mejor tiempo que se puede tener para visitar un lugar así: todavía más misterio, dramatismo y autenticidad 🙂

 

La visita consta básicamente de rodear todo el círculo de piedras por detrás del cordón de seguridad, una vez, dos veces, o las que quieras, y de sacar innumerables fotos para inmortalizar esta visita desde las diferentes perspectivas, porque según en qué punto te encuentres, estarás más cerca o más lejos de las piedras y verás el conjunto de una manera o de otra, es decir, que las vistas cambian.

Cuando estéis listos para volver, os dirigís de nuevo a la parada del autobús lanzadera para volver al complejo del Centro de Interpretación. Una vez allí, veréis que hay una reconstrucción de un poblado neolítico, con las cabañas, los catres, las herramientas, etc. típicos de esa época. Se puede pasear por allí y entrar en las cabañas, es cuestión de 5 o 10 minutos.

Por supuesto, también hay una tienda de souvenirs con todo tipo de artículos, desde camisetas, imanes y tazas, hasta hidromiel y compotas de fruta artesanales.

Hay también una zona con diferente información expuesta sobre el monumento y me suena que también hay proyecciones y cosas por el estilo, y también hay una cafetería enorme y servicios.



GIF generica vuelo 728x90

En general, es una experiencia muy satisfactoria y memorable, y está todo bien organizado y cuidado, por lo que me parece una opción recomendable para visitar Stonehenge desde Londres sin complicarse demasiado la vida.

¿Habéis pensado alguna vez en visitar este lugar tan alucinante y mágico? Yo os animo a hacerlo ya que es fácil visitar Stonehenge desde Londres y, en caso de haber tenido la suerte de haber estado ya, contadme en los comentarios qué os pareció la experiencia. A mí, desde luego, no me decepcionó.

 

Facebooktwittergoogle_plus
Te lo cuento todo sobre mis viajes y aventuras
Y te llevas gratis las mejores checklists

Una vez te suscribas al blog recibirás todas las actualizaciones y las novedades en tu bandeja de entrada: ¡así de fácil y cómodo! Y además, al suscribirte, te regalo las mejores checklists para hacer las maletas.